Condena formal del consejero de Ciencia, Universidades e Innovación a un intento de agresión en Oñati y concentración de condena frente a la Facultad de Empresariales; la noticia subraya que la violencia de género debe ser enfrentada con medidas institucionales y compromiso social.

En Euskadi se escucha claro: ante la violencia sexual no hay margen para la indiferencia y las instituciones deben responder con contundencia. El consejero de Ciencia, Universidades e Innovación, Juan Ignacio Pérez Iglesias, condenó con la máxima firmeza el intento de agresión sexual ocurrido el pasado viernes en el parking del Campus de Oñati de Mondragon Unibertsitatea y mostró todo su apoyo a la víctima.

Pérez Iglesias participó en la concentración de condena celebrada al mediodía frente a la Facultad de Empresariales del campus, convocada por la propia universidad.

«Ante cualquier forma de violencia y, por supuesto, la violencia sexual, es imprescindible una respuesta contundente», afirmó el consejero. Además, subrayó que la violencia de género, en cualquiera de sus manifestaciones, es una lacra que debe enfrentarse con el conjunto de la sociedad y que la universidad tiene una responsabilidad especial en contribuir a la igualdad real de derechos y oportunidades dentro de su ámbito.\nEl responsable explicó que estos hechos suponen una vulneración inaceptable de derechos fundamentales y un ataque directo a la libertad, la dignidad y la integridad de las personas.

Aseguró que la universidad debe ser un lugar que proteja a cada estudiante y al personal, y que ese compromiso no puede quedar al margen de la acción institucional.

En ese sentido, la institución aclaró que la lucha contra la violencia de género es una tarea que implica políticas internas, atención a víctimas y campañas de educación y prevención dentro de las aulas y las plazas.

La concentración de este martes forma parte de una estrategia más amplia para convertir estas denuncias en medidas concretas de seguridad y apoyo.\nEste episodio se inscribe en una trayectoria de Euskadi orientada a reforzar la seguridad y la protección de derechos en entornos universitarios. En las últimas décadas, las universidades de la región han ido creando protocolos de actuación ante casos de violencia de género, servicios de asesoramiento a víctimas y programas de sensibilización para estudiantes y personal.

Mondragon Unibertsitatea, con fuerte presencia en la comarca de Debagoiena, forma parte de estas iniciativas y ha venido fortaleciendo sus canales de atención y sus mecanismos de prevención.

Este hecho también llega en un momento en el que las autoridades académicas y las instituciones públicas debaten cómo convertir el principio de igualdad en una práctica diaria en los campus.

La historia reciente en Euskadi muestra que el esfuerzo por la igualdad no es un slogan, sino una agenda con mecanismos de denuncia, formación y acompañamiento.

El objetivo es claro: que ningún campus sea un lugar donde alguien se sienta inseguro y que la justicia y la ética académica acompañen a las víctimas desde el primer momento.