El consejero Hurtado pide a los ayuntamientos esclarecer el destino de los fondos del impuesto turístico. Se aproxima la entrada en vigor de la medida para 2027 y se refuerza la orientación hacia un turismo más equilibrado y menos dependiente de picos estacionales.
En Euskadi el gobierno regional avanza en un tema clave para el turismo: la transparencia de las ordenanzas que regulan el impuesto turístico y la necesidad de explicar en qué se invierten los fondos recaudados.
El objetivo es que todas las decisiones queden a la vista de los ciudadanos y que el dinero contribuya de forma visible al desarrollo del sector.
En una visita a la radio, el Consejero de Turismo, Comercio y Consumo, Javier Hurtado, repasó el balance de la Semana Santa y dijo que la afluencia de turistas superó las previsiones y probablemente quedará en niveles similares a años anteriores cuando se depuren los datos oficiales.
También señaló que el crecimiento turístico en Euskadi ha sido notable en los últimos años: un incremento del 80% desde 2011 y un 30% desde 2019.
Este ritmo ha ido modulándose, y el objetivo es que el turismo se distribuya por todo el territorio para evitar concentraciones en un único eje y avanzar hacia un modelo más estable y desestacionalizado.
Sobre la entrada en vigor del impuesto a las estancias turísticas, Hurtado afirmó que estamos muy cerca de lograr el objetivo de que quien visite Euskadi contribuya a su mejora.
Explicó que la norma se aprobará en junio y que su puesta en marcha requerirá una ordenanza municipal que regule tiempos y trámites. No se puede hacer de un día para otro, y las diputaciones, EUDEL y el sector han seguido un acuerdo político para garantizar una implantación con la mayor seguridad jurídica posible.
En este marco el Consejero pidió a los ayuntamientos un ejercicio de transparencia en las ordenanzas para explicar el destino de los fondos del impuesto.
Además, el responsable de Turismo anunció el objetivo de la nueva Ley de Turismo para impulsar un modelo sostenible y adelantar límites a las viviendas turísticas.
Aunque las viviendas de uso turístico representan una pequeña parte del parque habitacional, se indica que su peso es mínimo, alrededor de un 0,4%, pero que se reforzarán los controles y se limitará su instalación especialmente en zonas tensionadas, con prohibiciones en la creación de nuevas viviendas de uso turístico.
Esto forma parte de un esfuerzo mayor para hacer frente a una emergencia habitacional y para asegurar que el turismo beneficie a la población local sin generar presión excesiva sobre el mercado de la vivienda.
Históricamente Euskadi ha trabajado en un marco de turismo sostenible desde hace décadas. Tras crisis y recuperación pospandemia, se ha buscado desestacionalizar y distribuir mejor los flujos turísticos entre ciudades y zonas rurales, con inversiones públicas y marcos normativos que priorizan la calidad frente a la cantidad.
El impuesto turístico y la Ley de Turismo son piezas de un mismo proyecto para un turismo con propósito: generar empleo, proteger el entorno y garantizar una experiencia de calidad para residentes y visitantes.
En este contexto, la región mantiene su apuesta por un desarrollo económico que respete el entorno natural y la identidad cultural, sin perder de vista las necesidades de la vivienda y de las comunidades locales.