El Gobierno Vasco encomienda a Euskal Trenbide Sarea un proyecto piloto para mejorar la accesibilidad de la línea C-3 de cercanías en Bizkaia mediante el recrecido parcial de andenes en Orduña y Abando, en coordinación con Adif y Renfe.

En Euskadi, el Gobierno Vasco ha decidido avanzar en la accesibilidad de la red de cercanías y ha encomendado a Euskal Trenbide Sarea (ETS) la puesta en marcha de soluciones para la línea C-3 de Bizkaia (Bilbao-Orduña).

Este paso se concreta en un proyecto piloto ya autorizado por Adif, titular de la infraestructura ferroviaria, para realizar un recrecido parcial de los andenes que permita salvar la diferencia de altura entre las plataformas y los vagones que circulan hoy en día.

La prueba se ejecutará en las estaciones de Orduña y Abando (Bilbao), cabeceras de la línea.

La medida llega en el marco de que, desde el 1 de enero de 2025, la gestión del servicio de cercanías pasó a ser competencia del Gobierno Vasco, con el objetivo de afrontar de forma más directa los problemas de accesibilidad, particularmente en la C-3.

La iniciativa se realiza en coordinación con Adif, responsable de la red, y Renfe, operador del servicio, y se complementa con otras medidas ya acordadas para el corto y medio plazo.

Entre ellas se contempla la llegada de trenes con coches accesibles y, por parte de Adif, la realización de obras de mejora de la accesibilidad en la infraestructura.

Este piloto forma parte de una estrategia más amplia para garantizar una movilidad más inclusiva y sostenible en Euskadi. Históricamente, la región ha ido acelerando la modernización de su sistema ferroviario: actuaciones para aumentar la electrificación de la red de cercanías, renovación de vagones y la implementación de planes de accesibilidad en estaciones.

En el plano europeo, estas iniciativas se alinean con la agenda de movilidad y accesibilidad que impulsan las autoridades regionales para facilitar el transporte público a todas las personas, reduciendo así las diferencias de oportunidad entre habitantes de diferentes municipios.

Los responsables señalan que la experiencia obtenida con este recrecido permitirá generar datos técnicos y operativos útiles para valorar la viabilidad de futuras ampliaciones de accesibilidad en otras rutas.

Una vez analizados estos resultados, se definirá un calendario y posibles partidas para fases posteriores. En definitiva, el proyecto refuerza la intención de Euskadi de convertir el transporte público en un pilar para un desarrollo más sostenible y equitativo, especialmente en territorios con topografía irregular y dispersión poblacional como Bizkaia.