La fase final de la reforma de la estación de Atotxa en San Sebastián avanza con la apertura total del paso peatonal y la urbanización de la plaza de Tabakalera; Adif y el Gobierno Vasco coordinan para convertirla en un centro intermodal más cómodo.
En San Sebastián, la obra de la estación del Norte, Atotxa, entra ya en su fase final. Euskal Trenbide Sarea ha abierto al completo el paso peatonal bajo las vías, y la anchura se sitúa en 30 metros en el lado de Tabakalera. A la vez, Adif está cerrando un acuerdo con el Ayuntamiento para la urbanización de la plaza de Tabakalera: el Consistorio redactará el proyecto y Adif se encargará de ejecutar las obras.
La retirada de la pasarela provisional que sustituyó al paso inferior durante las obras ha permitido completar el último andén.
En la planta inferior, a pie de calle, ya operan las dos vías generales de ancho mixto (con tercer hilo) dispuestas en ambas márgenes de la plataforma ferroviaria.
Por ellas circulan los trenes de cercanías, media y larga distancia. El acceso a los andenes se puede realizar tanto desde el edificio de la estación remodelada en el paseo de Francia, como desde el paso inferior de Egia ampliado.
Este corredor funciona como un gran espacio distribuidor bajo el nuevo haz de vías, conectando los flujos peatonales generados entre las dos márgenes de la ciudad que separa el trazado ferroviario, el futuro acceso al vestíbulo de alta velocidad y la conexión de estos servicios con los de cercanías y la estación de autobuses.
Precisamente, la comitiva se ha acercado al paso inferior de Egia, que hoy mismo se ha abierto en toda su amplitud, alcanzando los 30 metros de anchura en el lado Tabakalera, frente a los siete metros del pasadizo existente antes del inicio de la obra.
Su función como elemento de distribución se verá reforzada por la puesta en servicio provisional en las próximas semanas de una parte del vestíbulo de alta velocidad, que hará las veces de espacio intermodal para la espera e información de las personas usuarias de las estaciones de tren y de autobuses, mientras las instituciones siguen avanzando en la configuración del espacio intermodal definitivo.
Asimismo, el nuevo paso inferior alojará en su interior la escultura de Remigio Mendiburu, que se reubica de forma definitiva tras su retirada al inicio de la obra de remodelación de la estación Este original, el más próximo a la plaza de Néstor Basterretxea.
Tras la finalización de la obra civil ferroviaria a finales del pasado año, en los últimos meses los trabajos principales se han centrado en la conclusión de las instalaciones y acabados arquitectónicos del vestíbulo subterráneo de alta velocidad, la finalización de la urbanización básica de la plaza sobre las vías y la reurbanización del entorno urbano inmediato de la estación y el área de influencia de los trabajos para su devolución a la ciudad.
Concluidos a finales del pasado mes los trabajos de reubicación de los cables de energía y telecomunicaciones de la pasarela provisional a su posición definitiva en el paso inferior de Egia, hace dos semanas se iniciaron las labores de desmontaje de la pasarela.
Desde entonces, se ha trabajado en los acabados pendientes, como los apoyos de la propia pasarela, que impedían rematar un andén lateral y un pequeño tramo de vía, ya ejecutados.
El recorrido por las instalaciones ferroviarias ha concluido en uno de los andenes de alta velocidad, donde las autoridades presentes han coincidido en subrayar la complejidad de una obra que se ha dividido en múltiples fases provisionales para mantener el servicio durante la ejecución.
En este sentido, cabe recordar que el vestíbulo subterráneo de más de 7.000 metros cuadrados fue excavado con los trenes circulando por la superficie, lo que llevó a la construcción de una estación provisional mientras se derruyó la vieja para su reconstrucción con dos alturas más.
Entretanto, la singular marquesina fue restaurada y recolocada en su lugar original.
La consejera de Movilidad Sostenible del Gobierno Vasco, Susana García Chueca, ha puesto en valor que “esta estación de Atotxa será la primera en Euskadi preparada para recibir los trenes de alta velocidad” y ha destacado que “ha sido una obra compleja, con muchas y diferentes fases, cuyo resultado crea más y mejor ciudad para quienes la habitamos” por sus nuevos espacios para el disfrute ciudadano y por las mejoras en materia de comodidad y accesibilidad de la nueva estación.