Análisis divulgativo sobre los avances de la transparencia en Euskadi en 2025: solicitudes de acceso a la información, crecimiento de datos abiertos, uso de portales de gobierno abierto y los preparativos de la Ley de Transparencia.

En Euskadi, 2025 deja claro que la transparencia ya no es un asunto de anuncios puntuales sino una práctica consolidada que llega a la calle y a las oficinas.

Este año se registraron 309 solicitudes de acceso a la información pública, y el plazo medio de respuesta se ha reducido a 27,05 días naturales (18,81 días hábiles).

Es un indicio claro de que la administración está afinando sus tiempos y que la ciudadanía puede obtener respuestas de forma más ágil.

El ámbito de los datos abiertos da otro salto: Open Data Euskadi ya cuenta con 14.860 conjuntos de datos en su catálogo. En 2025 se incorporaron, además, los datos de las tres diputaciones forales y de los ayuntamientos de las tres capitales, fortaleciendo la presencia vasca en el mapa estatal y europeo de la información pública.

Todo ello se refleja en la distribución de datos publicados en plataformas como datos.gob.es y data.europa.eu, con Euskadi entre las administraciones que más datasets aporta, lo que facilita investigación, desarrollo y transparencia tecnológica.

En lo que respecta a los canales de acceso a la información, Gardena, la plataforma de transparencia, recibió 28.201 visitas en 2025, una señal de que la ciudadanía continúa confiando en ella como punto de referencia para consultar información y rendición de cuentas.

Por su parte, Legegunea, el portal de normativa vasca, sumó 698 publicaciones normativas durante el año, entre las que destacan 219 resoluciones de acceso a la información pública, mostrando un ecosistema normativo activo y receptivo a las solicitudes ciudadanas.

En el ámbito de la información pública, la Comisión Vasca de Acceso a la Información Pública (CVAIP) gestionó un total de 434 reclamaciones en 2025.

Este incremento está vinculado, en buena parte, a la presentación masiva de reclamaciones por parte de dos sujetos durante el último cuatrimestre del año (195 reclamaciones).

La causa mayoritaria de las reclamaciones continúa siendo el silencio administrativo, y, cuando se resuelven, se tramitan conforme a los plazos legales, con una media de 78,9 días para cerrar expedientes dentro de los tres meses establecidos por la normativa vigente.

Seguimiento del Programa de Gobierno: el marco de actuación de la XIII legislatura está visible para la ciudadanía en Irekia, con la versión íntegra y una versión en lenguaje claro.

Junto con ello, están disponibles los 16 planes estratégicos y 103 planes departamentales, además del Programa Legislativo. El seguimiento de su ejecución se facilita a través de Irekia y kontuematea, reforzando el compromiso del Gobierno Vasco con la planificación, la transparencia y la rendición de cuentas.

Mirando hacia adelante, uno de los objetivos estratégicos del Departamento de Gobernanza, Administración Digital y Autogobierno es avanzar hacia una administración más abierta, más participativa y con una mayor calidad democrática.

En ese marco, la aprobación de la Ley de Transparencia, prevista para el 14 de mayo, se presenta como un hito clave: será el primer proyecto de ley de esta legislatura y se espera incorporar las enmiendas de los diferentes grupos (30 enmiendas, excepto Vox).

La nueva norma traerá novedades importantes, como la creación de Gardena y la Autoridad Vasca de Transparencia, para garantizar el cumplimiento de la Ley.

A nivel histórico, este esfuerzo no surge de la nada: Euskadi ha ido configurando un marco de transparencia y acceso a la información desde hace años, con iniciativas que han ido fortaleciendo la cultura de datos abiertos y de rendición de cuentas.

La conjunción de portales de consulta, la accesibilidad de normativa y el impulso de una ley específica pretende no solo cumplir estándares internacionales, sino también mejorar la relación entre la administración y la ciudadanía, fomentando una participación más informada y una gestión pública más eficaz.

En ese sentido, 2025 representa una etapa de continuidad y expansión: se refuerzan herramientas ya conocidas y se abren nuevos horizontes que pueden cambiar la forma en que los ciudadanos interactúan con sus gobernantes.

En definitiva, el objetivo es claro: una Euskadi más abierta, más clara y más confiable para quien quiere saber qué hace el Gobierno y cómo se gastan los recursos públicos.