Una prueba histórica de Osakidetza en Barakaldo reúne a más de 101.000 candidatos, con una organización ejemplar, corrección inmediata y una oferta total de 5.425 plazas en 107 categorías, en una convocatoria que marca un antes y un después.

En Euskadi se ha cerrado este fin de semana una de las convocatorias de selección más masivas de la historia de Osakidetza, la OPE 2023-24-25, celebrada en el BEC de Barakaldo.

Más de 101.000 personas aspirantes participaron a lo largo de tres jornadas intensas, en una prueba que dejó claro el interés por trabajar en el servicio público de salud y la expectación que genera una oferta de empleo de calidad.

La organización se mostró a la altura: disciplina, puntualidad y una logística que funcionó con precisión.

La primera fase de esta OPE ofrecía 3.764 plazas repartidas en nueve categorías profesionales, dentro de una convocatoria que suma 5.425 plazas en total, y que se enmarca en una estrategia histórica para reforzar la sanidad pública de la región. En este marco, la participación y el ritmo del proceso fueron constantes, con una gestión que permitió que la corrección de los exámenes se realizara de forma prácticamente inmediata tras la finalización de cada prueba y la publicación de las notas, ya fuera el mismo día o al siguiente, dependiendo del volumen de aspirantes por categoría.

El dispositivo logístico desplegado por Osakidetza resultó de gran envergadura: casi 900 profesionales colaborando entre tareas de apoyo, control de accesos, distribución de aspirantes y acompañamiento a lo largo de los pabellones.

También se reforzó el transporte público, se coordinó la seguridad y se optimizó el dispositivo sanitario para garantizar la comodidad y la seguridad de todos los participantes.

Para hacer frente a las altas temperaturas, se instalaron 16 fuentes de agua en los pasillos de acceso a los pabellones, una medida que contribuyó a la hidratación y al bienestar general de las personas presentes.

La participación mostró un perfil predominantemente femenino, con más del 75% de las inscritas, y la franja de edad más numerosa se situó entre los 40 y los 50 años.

En cuanto a los resultados, la media de aprobados se sitúa en torno al 90%, con algunas categorías destacando por sus tasas: fisioterapeuta cerca del 99%, celador/a 90,14%, auxiliar de enfermería 88,2% y técnico/a superior de administración y gestión alrededor del 86%.

Estos datos reflejan no solo la dificultad de las pruebas, sino también la solidez del proceso de selección, que busca el mejor encaje entre plazas y profesionales.

Desde el Departamento de Salud y Osakidetza destacan el esfuerzo y la dedicación de quienes trabajan en la organización y también la actitud ejemplar de las personas opositoras, cuyo comportamiento ha contribuido a mantener un proceso seguro, transparente y eficiente en un contexto de gran complejidad logística.

Compromiso de futuro y continuidad operativa. Esta OPE 2023-24-25 forma parte de una convocatoria histórica que ofrece 5.425 plazas en 107 categorías profesionales, 2.160 de nueva creación, la cifra más alta alcanzada en una convocatoria ordinaria de Osakidetza. La organización subraya que estas cifras refuerzan su compromiso con un empleo público estable y de calidad, así como con un sistema sanitario público sólido, moderno y orientado a las necesidades presentes y futuras de la ciudadanía.

El plazo de inscripción para el Bloque II de la OPE permanece abierto hasta el lunes 29 de junio a las 14:00 horas. Este paso se enmarca en una planificación que continúa avanzando en la consolidación de plantillas y en el fortalecimiento del servicio público de salud, en un esfuerzo sostenido por adaptar la sanidad vasca a los retos de un siglo XXI en constante evolución.

Datos históricos y contexto. Más allá de esta edición concreta, las convocatorias de Osakidetza han ido marcando hitos en los últimos años como señales de su capacidad para gestionar procesos de gran escala con transparencia y rigor.

Aunque cada edición trae su propio aliento y sus particularidades, la tendencia general es la de convertir estas pruebas en herramientas para cubrir necesidades estructurales, renovar plantillas y garantizar un servicio sanitario público de calidad para la ciudadanía.

En ese marco, la OPE de Barakaldo se sitúa como un claro ejemplo de planificación, coordinación interinstitucional y compromiso con la igualdad de oportunidades, con un énfasis especial en facilitar la participación de personas con necesidades, a las que Osakidetza ha ofrecido casi 700 adaptaciones para facilitar la presencialidad y el rendimiento en las pruebas.

En resumen, este fin de semana no solo dejó números: dejó una imagen de una organización capaz de enfrentar un reto de gran tamaño, de sumar esfuerzos y de mantener la normalidad en un proceso complejo.

Un hito que, además de generar las plazas necesarias para el sistema sanitario, envía un mensaje claro sobre la capacidad de Osakidetza para adaptar el servicio público a las demandas de una sociedad en evolución.