El Gobierno Vasco, Osakidetza, BIOEF y los institutos sanitarios cierran 2025 con un ecosistema de I+D en salud más coordinado y orientado a resultados, con subida de financiación externa y crecimiento de ensayos clínicos y publicaciones.

En Euskadi, el Departamento de Salud del Gobierno Vasco, Osakidetza, BIOEF y los institutos de investigación sanitaria han conseguido en 2025 que el sistema de salud sea más coordinado, más innovador y más orientado a resultados.

No es solo un puñado de proyectos sueltos: es un paquete de medidas que buscan convertir cada euro invertido en mejoras reales para la atención diaria de la gente.

La financiación externa internacional para proyectos de salud gestionada por el Departamento ha alcanzado los 32 millones de euros, un 9% más que en 2024.

Esto es importante porque demuestra que Euskadi puede competir a nivel internacional, atraer recursos y participar en investigaciones y ensayos de alto nivel.

A esta cifra se suma una inversión total de 23 millones de euros destinada a investigación sanitaria por el Departamento de Salud, con avances en contratos-programa, ayudas a la investigación y subvenciones nominativas, junto al presupuesto de BIOEF.

El crecimiento sostenido de la financiación fortalece la estabilidad del sistema y su capacidad para avanzar.

Uno de los signos más visibles de este impulso son los ensayos clínicos. En 2025 se han captado 119 nuevos ensayos con medicamentos, lo que supone un crecimiento del 21,43% respecto al año anterior y un 38% en dos años. En total, Euskadi ya cuenta con 535 ensayos clínicos activos. Esto se traduce en más oportunidades para las personas que esperan tratamientos innovadores y en que la atención sanitaria pueda incorporar avances científicos de forma más rápida y segura.

Además, la actividad investigadora gana volumen y calidad. En 2025 se han puesto en marcha 899 proyectos, de los cuales 620 son nuevos. Del total, 59 cuentan con financiación europea, un 15% más que el año anterior. Las áreas más dinámicas siguen siendo oncología, neurociencias, enfermedades respiratorias y patologías cardio-metabólicas. En el plano de la producción científica, se han publicado 1.915 artículos científicos y el 60% de ellos está en el cuartil 1, lo que habla de la excelencia del ecosistema vasco y de su capacidad para generar conocimiento de alto impacto.

Este impulso está en sintonía con la línea estratégica 17 del Pacto Vasco de Salud, centrada en investigación, desarrollo e innovación en salud.

La visión es simple: un modelo más coordinado, basado en datos y orientado a resultados. En esa dirección caminan la Oficina de Acceso al Dato, creada para facilitar el uso secundario de la información sanitaria con garantías de seguridad, ética y gobernanza, y el Plan Estratégico de I+D+i en Salud 2026-2030, que se apoyará en estos avances para consolidar la innovación como eje central del sistema.

A nivel europeo, Euskadi participa en 9 iniciativas europeas de Joint Action y en 4 partenariados estratégicos, en áreas clave como medicina personalizada, cáncer, transformación de los sistemas de salud y cerebro y salud; además, forma parte de proyectos del European Research Council (ERC).

Esta presencia internacional refuerza la posición del sistema vasco como un referente científico y amplía su capacidad para colaborar en soluciones ante grandes retos sanitarios.

Todo ello se acompaña de la participación activa en políticas de Gobierno One Health, integrada en los Faros de Innovación, que conectan salud humana, animal y ambiental.

En resumen, la investigación e innovación en salud se reafirma como una apuesta estratégica del Gobierno Vasco, con Osakidetza como motor para trasladar ese conocimiento a la atención diaria.

El objetivo es claro: más ciencia, más innovación y mejores resultados para la ciudadanía, con una red de colaboración entre la administración pública, la atención clínica y el ecosistema científico que busca convertir conocimiento en bienestar real para las personas."