Un decreto en Euskadi reconoce la formación sanitaria especializada como servicios prestados, introduce convocatorias anuales y añade puntuación por puestos de difícil cobertura. Además, abre listas de contratación para Enfermería Pediátrica y Dietética y Nutrición. El acuerdo, alcanzado en la Mesa Sectorial, se enmarca en un diálogo constante entre administración y sindicatos, aunque no resuelve el conflicto laboral existente.

En Euskadi, se ha aprobado un decreto que cambia las reglas del juego para los trabajadores sanitarios al reconocer de forma explícita que el periodo de formación sanitaria especializada, como MIR, EIR, FIR, PIR y otras especialidades, debe contabilizarse como servicios prestados.

En la práctica, esto quiere decir que el tiempo que los profesionales han pasado formándose con la responsabilidad de atender a pacientes podrá sumar puntos y años dentro de la carrera profesional.

El objetivo es claro: que esa etapa formativa cuente de verdad a efectos de progresar de nivel, mejorar condiciones y dejar más claro el camino de crecimiento profesional.

Todo ello se enmarca en una visión de carrera ligada a la trayectoria, la formación, la experiencia y los méritos, para que la calidad asistencial se beneficie al tiempo que se facilita la motivación y la retención del personal.

Además de este reconocimiento, el decreto establece convocatorias anuales para avanzar en el desarrollo profesional, y señala que los efectos retributivos de esas convocatorias se aplicarán a partir del 1 de enero del año siguiente al de cada convocatoria.

En la Mesa Sectorial celebrada hoy, Osakidetza informó también de la apertura de nuevas listas de contratación en dos categorías profesionales: Enfermería Especialista en Pediatría y el Grado en Dietética y Nutrición.

Este último movimiento busca incorporar a más profesionales universitarios al sistema para reforzar la cobertura, en un contexto en el que ya existen demandas específicas en áreas pediátricas y en el marco de iniciativas como Haursare, la red pensada para atender a niños, niñas y adolescentes con enfermedades graves y complejas.

El acuerdo para el desarrollo profesional se enmarca dentro de una negociación que cuenta con la firma del Sindicato Médico de Euskadi, SATSE y CCOO.

Entre las novedades más relevantes, se destacan: el reconocimiento del tiempo de formación especializada como servicios prestados; la creación de convocatorias anuales cuyos efectos retributivos se inician al año siguiente; una puntuación adicional por servicios prestados en puestos considerados de difícil cobertura; un factor corrector para la equidad de género cuando la conciliación haya limitado la participación de algunas personas; y la inclusión de competencias lingüísticas y competencias digitales para todos los grupos profesionales.

La tramitación del decreto continúa su curso administrativo y culminará con su aprobación en el Consejo de Gobierno y la publicación en el Boletín Oficial del País Vasco (BOPV).

Paralelamente, Osakidetza ha subrayado que estas medidas no resuelven por sí solas el conflicto laboral que ha provocado importantes jornadas de huelga en la sanidad vasca; la solución de ese conflicto depende, en última instancia, del Ministerio de Sanidad y de la negociación del Estatuto Marco, que es competencia estatal.

Por otra parte, la apertura de nuevas listas de contratación para Enfermería Especialista en Pediatría y para Dietética y Nutrición va en la línea de reforzar la cobertura en áreas con mayor demanda y necesidad de especialización.

En el caso de Enfermería Pediátrica, se espera que este refuerzo permita una mejor asistencia en áreas de atención a menores, especialmente relevante en el despliegue de Haursare y de servicios de alta complejidad para niños y niñas con enfermedades graves.

Cabe recordar que el desarrollo profesional ha sido, en las últimas décadas, una pieza clave para modernizar el sistema sanitario público. Su objetivo es alinear la carrera profesional con la formación continua y la experiencia, de modo que los profesionales cuenten con incentivos claros para formarse y para asumir responsabilidades cada vez mayores, sin perder de vista la calidad asistencial y la seguridad del paciente.

En Euskadi, esta iniciativa se enmarca dentro de una dinámica de diálogo constante entre la Consejería de Salud y Osakidetza y las organizaciones sindicales, orientada a avanzar de forma sostenible y a conseguir un sistema sanitario más eficiente y equitativo para la ciudadanía.