La unidad de Endometriosis del Hospital Universitario Cruces, con más de 20 años de trayectoria, se consolida como referente en Euskadi para casos complejos y para una atención integral de la endometriosis.

Con motivo del Día Mundial de la Endometriosis, Osakidetza recuerda que el dolor menstrual incapacitante no debe normalizarse y debe ser evaluado por el personal sanitario.

En Euskadi, la Unidad de Endometriosis del Hospital Universitario Cruces, con más de dos décadas de trayectoria, se ha convertido en una de las estructuras con mayor actividad y recorrido en el ámbito público vasco.

Cada año atiende cerca de 2.000 consultas hospitalarias, añade alrededor de 1.500 ecografías de alta resolución y realiza unas 250 primeras visitas, lo que subraya la magnitud de la demanda y la necesidad de un enfoque multidisciplinar y temprano.

La institución sanitaria pública recuerda que, para las mujeres que experimentan dolor menstrual incapacitante, la acción temprana puede marcar la diferencia en el manejo y la calidad de vida.

En 2025, Osakidetza registró 4.660 casos de endometriosis en Euskadi, distribuidos entre Bizkaia (2.962), Gipuzkoa (922) y Álava (776). Ese mismo año se identificaron 348 casos nuevos: 29 en Álava, 263 en Bizkaia y 56 en Gipuzkoa, con la mayor parte de las afectadas entre 18 y 45 años, grupo de mayor impacto de la enfermedad.

La endometriosis es una condición crónica e inflamatoria que puede causar dolor pélvico intenso y, en ocasiones, afectar la fertilidad. Su expresión clínica varía, desde molestias leves hasta dolor pélvico severo o barreras para concebir, e puede involucrar estructuras como el intestino, la vejiga o los uréteres.

En muchos casos se requieren intervenciones complejas que implican una colaboración estrecha entre especialistas en ginecología, cirugía general y urología.

Aunque es una patología frecuente, su diagnóstico suele demorarse, en parte por la normalización del dolor menstrual y la diversidad de síntomas, lo que refuerza la necesidad de reconocer señales de alerta y consultar ante cualquier persistencia.

La unidad de Cruces, que atiende casos complejos, mantiene un equipo multidisciplinar de profesionales sanitarios integrados por especialistas en ginecología —con experiencia en cirugía pélvica, reproducción asistida y ecografía de alta resolución—, así como personal de radiología, anestesia/dolor, cirugía general, urología, rehabilitación, salud mental y enfermería especializada en endometriosis y suelo pélvico.

Esta composición facilita una valoración clínica amplia y adaptada a las necesidades de cada paciente.

El hospital realiza más de cien cirugías anuales por endometriosis, la gran mayoría empleando técnicas de cirugía mínimamente invasiva. Cerca del 80% de estos procedimientos corresponde a endometriosis profunda, que requiere la cooperación entre ginecología, cirugía general y/urología.

Este volumen quirúrgico, unido a la trayectoria de la unidad y a la diversidad de su equipo, ilustra la capacidad de Cruces para afrontar los casos más complejos con un enfoque personalizado.

Con motivo del Día Mundial de la Endometriosis, las autoridades sanitarias reiteran el mensaje de que el dolor menstrual que impide llevar una vida normal no debe considerarse “normal” y debe ser estudiado por profesionales.

La sensibilización y el reconocimiento temprano de los síntomas permiten iniciar el tratamiento antes y mejorar la calidad de vida. Desde los centros de salud, las mujeres pueden consultar con su médico o matrona ante dolor menstrual incapacitante u otros signos persistentes, y ser derivadas a ginecología para un estudio más detallado.

Más allá del tratamiento médico o quirúrgico, Osakidetza promueve un abordaje integral que puede incluir fisioterapia de suelo pélvico, manejo del dolor, apoyo psicológico, educación en neurociencia del dolor y recomendaciones de hábitos saludables.

Este enfoque multimodal busca responder al impacto global de la enfermedad en la vida personal, familiar, académica y laboral.

Aunque los números donde convergen la demanda y la oferta han ido creciendo, expertos señalan que el diagnóstico suele retrasarse. En parte, ello se debe a la complejidad de la sintomatología y a la necesidad de promover una mayor visibilidad de la endometriosis para facilitar que más mujeres consulten a tiempo y reciban orientación sobre opciones de atención.

En Euskadi, la trayectoria de Cruces y el fortalecimiento de la red multidisciplinar ratifican la importancia de una atención coordinada para las mujeres afectadas.