El consejero de Salud de Euskadi reclama desbloquear la negociación del Estatuto Marco ante la huelga médica y advierte del impacto directo en miles de pacientes.
En Euskadi, el consejero de Salud, Alberto Martínez, ha mostrado su postura justo antes de la reunión del Consejo Interterritorial de Salud que se celebra hoy en Madrid, donde se analizará el impacto de la huelga de médicos contra el Estatuto Marco del Ministerio de Sanidad.
Martínez insistió en que el Ministerio ha seguido la petición de las comunidades y, al fin, hoy explicará en qué punto está la negociación del Estatuto Marco.
Afirmó que se trata de una ley que debe tramitarse en el Consejo de Ministros, pasar por el Congreso y el Senado y contar con los informes jurídicos, económicos y de función pública necesarios.
En resumen, explicó, es una competencia claramente estatal.
El responsable vasco de Salud hizo un llamamiento a la ministra de Sanidad, Mónica García, y al Comité de Huelga para desbloquear este conflicto y recordó que la crisis está afectando directamente a miles de pacientes.
Según sus palabras, entre diciembre y marzo más de 300.000 personas han visto alterada su atención sanitaria en Euskadi, una cifra que, en su opinión, refleja el verdadero daño de una situación que ya era insostenible.
Después de haber conseguido recuperar las cifras de listas de espera previas a la pandemia, los tiempos de espera vuelven a crecer.
Los datos aportados por el consejero señalan que la huelga ha provocado más de 150.000 consultas de atención primaria canceladas, 145.000 consultas de especialistas suspendidas, unas 8.000 operaciones aplazadas y casi 60.000 pruebas complementarias no realizadas. Frases como “El Gobierno Vasco siempre ha sido propositivo” contrastan con la sensación de que la pelota está en el tejado del Ministerio, que debe reconducir la situación para evitar que los pacientes sigan esperando.
El propio Martínez dijo acudir a la cita con una mezcla de expectativa y “algo de esperanza” para escuchar primero a la ministra.
Este episodio, que se produce poco después de años de debates y acuerdos sobre el Estatuto Marco, se sitúa en un marco más amplio de la gestión de los recursos sanitarios y la competencia entre lo estatal y lo autonómico.
El Estatuto Marco, que regula el personal estatutario de las instituciones sanitarias, ha sido tema de reformas y negociaciones durante años, con la pandemia como telón de fondo que dejó claro que la continuidad y la calidad de la atención dependen de acuerdos sólidos entre el Gobierno central y las comunidades.
En Euskadi, como en otras comunidades, la tensión entre velocidad de trámite y calidad de la atención se ve en la cotidianeidad de las consultas, pruebas y operaciones, y en la necesidad de un marco normativo que permita gestionar eficazmente la sanidad en un contexto de recursos limitados.
En definitiva, la reunión del Consejo Interterritorial no solo debe aclarar el estado de la negociación del Estatuto Marco, sino también dar una señal sobre cómo se estabilizará la atención sanitaria ante la huelga y qué mecanismos se activarán para evitar que situaciones parecidas vuelvan a dejar a pacientes a la espera.
Los próximos pasos dependerán, en gran medida, de la voluntad de acuerdo entre ministerio y comunidades y de la capacidad de la Administración para reconducir el conflicto sin perjudicar a la población.