La sexta edición de Ruta al Exilio, organizada por Gogora y financiada por INJUVE, abre inscripciones para 40 jóvenes de 16 y 17 años para recorrer lugares de memoria del exilio en la zona transpirenaica, con el lema 'Besar el pan'.
En Euskadi ya hay plazo abierto para inscribirse en la sexta edición de Ruta al Exilio, un viaje pedagógico que busca acercar a la juventud a la memoria del exilio republicano y civil.
El Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos — Gogora participa en esta edición, cuyo título es Besar el pan, y que ofrece a cuarenta jóvenes de todo el Estado la oportunidad de conocer de forma gratuita distintos lugares de memoria situados en la zona transpirenaica.
El plazo de inscripción va desde hoy y se cierra el 14 de mayo para jóvenes nacidos entre el 28 de julio de 2008 y el 15 de julio de 2010 (ambos inclusive).
Este proyecto no es un simple viaje, es una experiencia pedagógica que pretende fomentar la autonomía, la reflexión crítica y el desarrollo de competencias éticas y emocionales entre la juventud, a partir de un modelo de aprendizaje basado en la experiencia y la vivencia colectiva.
La memoria, dicen quienes lo organizan, es poliédrica y está llena de matices; hay muchas formas de resistir y de construir el relato de la historia, siempre desde la convivencia y el cuidado de la memoria para que no se repita el olvido.
La ruta se desarrollará del 15 al 28 de julio y mantiene el lema Besar el Pan. Durante esos días, los participantes recorrerán distintos lugares de memoria del exilio que se sitúan en el eje transpirenaico, y podrán entender mejor cómo la posguerra marcó la vida cotidiana: la lucha por sobrevivir al hambre, la cultura de la cocina comunitaria y la organización social que algunos habían puesto en marcha para hacer frente a la escasez.
Además, el título homenajea a quienes sostuvieron comunidades en tiempos difíciles y a quienes abrieron comedores sociales, compartieron tierras y coordinaron redes de abastecimiento.
Este enfoque busca acercar, a través de gestos simples, la idea de que otro país y otro futuro eran posibles.
El programa es, ante todo, educativo: Gogora coordina junto con el Instituto de la Juventud (INJUVE), dependiente del Ministerio de Juventud e Infancia, y también cuenta con la participación de apoyo del comisionado de España en Libertad | 50 años.
A ello se suman aportes del Observatorio Europeo de Memoria de la Universidad de Barcelona y del Instituto Navarro de la Memoria, entre otros colaboradores.
Las inscripciones se gestionan así: la ruta se abre para 40 participantes y se seleccionarán a partir de las candidaturas recibidas; la lista de admitidos se anunciará en la primera quincena de junio.
En paralelo, el alma del proyecto se escribe cada año con la participación de sus jóvenes: compartir, caminar, sentir y crear son pilares fundamentales.
La experiencia está pensada para fortalecer la autonomía personal, la reflexión crítica y el desarrollo de competencias éticas y emocionales, todo ello en un formato de aprendizaje basado en la experiencia y la interacción con docentes, artistas, investigadores y agentes locales.
A lo largo de la ruta, cada participante trabajará en un proyecto creativo propio, que puede desarrollarse en diversas disciplinas artísticas y que servirá para construir una memoria viva, plural y cercana a la realidad de quienes vivieron aquel periodo.
Para consultar las bases de la convocatoria: rutaalexilio.com/#participar; para formalizar la inscripción: docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLScfPGzwYbOvdY-qNzccLAfjrDu5pv1oEtkk8XqJVgwnv8qZow/viewform
La Ruta al Exilio, más allá de un itinerario, es una experiencia de aprendizaje que refleja cómo la memoria puede convertirse en un motor de pensamiento crítico y de participación cívica entre la juventud.
Es también un recordatorio de que las comunidades han construido a lo largo de la historia redes de solidaridad que podrían inspirar a las nuevas generaciones a imaginar y trabajar por un futuro más justo.
Con este enfoque, Gogora y sus colaboradores buscan que jóvenes de hoy entiendan que la memoria no es sólo mirar al pasado, sino mirar al presente para decidir cómo queremos estar en el mañana.