Una jornada técnica organizada por el INSST en Madrid con motivo del 30º aniversario de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales analiza la evolución de la prevención en España y los retos para el futuro, con aportes de organismos públicos y académicos.
En Madrid, Lourdes Íscar intervino hoy durante una jornada técnica organizada por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) con motivo del 30º aniversario de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL).
Este acto, que reunió a representantes de distintas administraciones y órganos especializados, tuvo como objetivo analizar la evolución de la prevención de riesgos en España y revisar los avances logrados a lo largo de estas tres décadas.
La intervención de Íscar se situó en el marco de una jornada que buscó ofrecer una visión amplia de los cambios en los entornos de trabajo y de los retos que definirán el futuro del sistema preventivo en el país.
A lo largo de la jornada se destacaron también las transformaciones culturales necesarias para que la prevención sea una responsabilidad compartida entre empresa, trabajadores y administraciones.
La jornada se estructuró en tres bloques temáticos. En el primero se analizó el pasado de la prevención de riesgos laborales: los ponentes del INSST, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y del Ministerio de Sanidad revisaron los retos iniciales de la trasposición normativa de directivas europeas al marco normativo español y la consolidación de una cultura de seguridad.
Esta revisión histórica permitió entender cómo las regulaciones pasaron de marcos heterogéneos a un enfoque más integrado, con mayor énfasis en la participación de los trabajadores y en la vigilancia de riesgos en distintos sectores.
El segundo bloque se centró en el presente. Participaron la directora general de Osalan, el INSST, y la Universidad de Castilla-La Mancha, junto con la Inspección de Trabajo. Los ponentes destacaron los avances en la implementación de la normativa y las dificultades actuales para garantizar la vigilancia y la observación de riesgos en distintos sectores, desde la industria hasta los servicios, subrayando la necesidad de una vigilancia más ágil y una mayor coherencia entre las políticas públicas y las prácticas en las empresas.
El último bloque miró al futuro de la prevención. El INSST, el Instituto Asturiano de Prevención y la Universidad Carlos III de Madrid analizaron riesgos emergentes vinculados a la digitalización, a los cambios en el trabajo remoto e híbrido, y a la incorporación de nuevas tecnologías.
También se discutieron cuestiones como la salud mental, la ergonomía en entornos de teletrabajo y la gestión de crisis ante emergencias sanitarias o disruptivas.
La sesión concluyó con un acto institucional y un aperitivo de celebración para los asistentes presenciales, mientras que la retransmisión en línea permitió a otros participantes seguir el evento en abierto.
La jornada, que combinó intervenciones técnicas, debates y recomendaciones, pretende renovar el compromiso con la prevención y servir de punto de referencia para las políticas de seguridad y salud en el trabajo en los próximos años.
Históricamente, la LPRL, aprobada a mediados de los años 90, marcó un antes y un después en la protección de la salud laboral en España. Sus pilares, que incluyen la responsabilidad compartida, la evaluación de riesgos y la participación de los trabajadores, han sido actualizados a lo largo de los años para incorporar riesgos emergentes como la digitalización, la exposición a sustancias peligrosas y la salud mental.
En este marco, la conmemoración del 30º aniversario llega en un momento en que la normativa se enfrenta a retos como la necesidad de convertir las directrices en prácticas efectivas en pequeñas y medianas empresas y de adaptar la prevención a nuevas modalidades de trabajo.
Este tipo de reuniones, además, refuerzan los lazos entre las agencias gubernamentales, la universidad y los sectores empresariales para avanzar hacia una cultura preventiva plenamente integrada en la economía española.