La VI edición del Premio Gladys, promovido por la Fundación Puntueus y la EHU, reconoce a mujeres jóvenes de Euskadi que destacan en el ámbito digital. Con un premio de 4.000 euros y apoyo institucional, busca generar referentes y cerrar brechas en tecnología. Hasta el 1 de junio hay plazo de inscripción en www.gladyssaria.eus.

En Euskadi ya está en marcha la VI edición del Premio Gladys, una iniciativa promovida por la Fundación Puntueus y la Facultad de Informática de la EHU, con el respaldo principal de la Diputación Foral de Gipuzkoa y el acompañamiento de Emakunde, Danobatgroup, Fundación Euskaltel, EiTB y la Dirección de Igualdad de la UPV/EHU.

El objetivo es claro: reconocer y premiar a mujeres jóvenes vascas que trabajan en el entorno digital, para crear nuevos referentes para la juventud y poner en valor el talento femenino en el ámbito de la tecnología.

Este galardón lleva el nombre de la informáticay pionera Gladys del Estal (1956 - 1979) y se propone, además de honrar su memoria, situar en el centro de la conversación social a las profesionales que hoy afrontan los retos de la sociedad digital.

En sus cinco años de trayectoria, el premio ha ido ganando notoriedad y, sobre todo, ha ido formando una red sólida de mujeres tecnólogas en el País Vasco.

Hasta la fecha, las premiadas en ediciones anteriores han sido: 2021 Ane Iturzaeta Agirre, 2022 Olatz Perez de Viñaspre, 2023 Amaia Abanda y 2024 Lorea Argarate Zubia.

En 2025 se galardonó a Usue Mori Carrascal. Este historial refuerza la idea de que la presencia femenina en tecnología no es una cuestión de fair play, sino una pieza estratégica para el desarrollo económico y social de la región.

Lorea Arakistain, de PuntuEUS, mostró este entusiasmo: «Estamos muy orgullosas de los resultados. Cada vez recibimos más candidaturas y la repercusión es mayor; más allá del reconocimiento para las premiadas, el impacto positivo en la sociedad es fundamental para alcanzar nuestros objetivos».

Desde una perspectiva más estructural, Noemi Ostolaza, Secretaria General de Emakunde, pidió un cambio de paradigma: «La brecha de género no es solo una cuestión de presencia; hay que afrontar una visión androcéntrica de la ciencia.

Se necesita un cambio estructural para que la igualdad esté integrada de forma sistémica».

Iker Usabiaga, de Danobatgroup, advirtió sobre la viabilidad industrial: «No podemos transformar la industria si no hay un número suficiente de mujeres.

Fomentar el talento no es solo justicia; es una necesidad estratégica para el futuro de la industria». Por su parte, Nerea Enbeita, directora de la Fundación Euskaltel, subrayó la importancia de combinar formación con liderazgo: «La formación es indispensable, pero no suficiente.

Es clave educar en liderazgo y autoestima para que las mujeres se crean capaces de liderar».

Detalles de la VI edición

– Pueden participar mujeres de hasta 40 años que desarrollen su actividad en cualquier área del entorno digital.

– Solo hay un premio.

– El jurado valorará: la proyección de futuro de la candidata, su trayectoria profesional y su capacidad para inspirar y empoderar a otras mujeres en el sector.

– La inscripción ya está abierta y las candidaturas pueden presentarse a través de la web www.gladyssaria.eus hasta el 1 de junio.

– La ganadora recibirá una dotación de 4.000 euros.

Premiadas en ediciones anteriores:

2021: Ane Iturzaeta Agirre

2022: Olatz Perez de Viñaspre

2023: Amaia Abanda Elustondo

2024: Lorea Argarate Zubia

2025: Usue Mori Carrascal

La finalidad última de este premio, más allá de la dotación económica, es fijar en el imaginario colectivo una nueva generación de referentes femeninos en tecnología.

Un horizonte en el que la diversidad de equipos se convierta en una ventaja competitiva para Euskadi, y en el que las jóvenes se vean inspiradas a emprender carreras tecnológicas, liderar proyectos y contribuir a una economía más innovadora y sostenible.

El plazo para presentar candidaturas, hasta el 1 de junio, invita a las candidatas a preparar una trayectoria que combine talento, visión y capacidad de contagiar a otras mujeres la confianza para avanzar en un sector todavía con brechas por cerrar.