El Gobierno Vasco impulsa una batería de actuaciones para rehabilitar y fortalecer las principales infraestructuras del puerto de San Sebastián, con tres fases que buscan seguridad, estabilidad y uso cotidiano para la ciudad, hasta 2028.

Enmarcado dentro de la estrategia para conservar y modernizar las infraestructuras portuarias de Euskadi, el Gobierno Vasco ha puesto sobre la mesa un plan plurianual para San Sebastián que movilizará 2.554.105 euros. El objetivo es reforzar la seguridad, la operatividad y la durabilidad de las piezas clave del frente marítimo: el muelle del Real Club Náutico, el muelle central y el embarcadero.

Estas actuaciones no responden a remiendos aislados, sino a una visión de futuro que pretende prolongar la vida útil de estas infraestructuras, garantizar la seguridad de las personas que las utilizan y adaptar las instalaciones al entorno marino, tan expuesto a la acción de las mareas, la salinidad y el paso del tiempo.

La mejora también busca equilibrar la presencia de la pesca, la náutica recreativa y el uso ciudadano, que convierten la zona en uno de los escenarios más icónicos de la ciudad y de Euskadi.

La primera intervención, que ya ha comenzado, consiste en renovar el tramo final de la escalera del embarcadero del puerto. Se invertirá 107.343 euros y el plazo de ejecución será de tres meses. El proyecto sustituye la estructura actual por una escalera metálica más segura, con peldaños nuevos, barandillas de acero inoxidable y elementos diseñados para resistir mejor la corrosión provocada por el ambiente marino.

Esta actuación no solo mejorará la seguridad de quienes acceden al embarcadero, sino que también facilitará futuras tareas de mantenimiento y sentará las bases para abordar de forma más eficiente las actuaciones siguientes sobre el conjunto del embarcadero.

La segunda gran intervención está prevista para principios de 2027 e irá dirigida al refuerzo del muelle central del puerto. Contará con una inversión de 1,1 millones de euros y un plazo de ejecución de nueve meses. Los trabajos incidirán en los 362 metros de longitud de esta infraestructura, que separa la dársena pesquera de la deportiva y soporta una intensa actividad tanto portuaria como ciudadana.

Las acciones contempladas incluyen el refuerzo de la cimentación, la consolidación estructural del muelle, la reparación de los paramentos de piedra natural y la renovación de diferentes elementos de seguridad y equipamiento.

Los estudios técnicos realizados habían identificado tramos concretos que requerían atención para garantizar la estabilidad y alargar la vida útil, especialmente en las zonas más expuestas al desgaste acumulado.

La intervención de mayor envergadura se desarrollará a partir del primer trimestre de 2028, cuando se llevará a cabo la rehabilitación integral del muelle del Real Club Náutico de San Sebastián y del embarcadero portuario.

En esta fase se destinarán más de 1,34 millones de euros y se estima un plazo de ejecución de ocho meses. El objetivo es reparar y reforzar cerca de 100 metros de muelle afectados por procesos de erosión, socavación, desprendimientos y deterioro estructural provocados por el oleaje y las condiciones de la bahía de La Concha.

Entre las actuaciones previstas destacan el recalce de cimentaciones, la consolidación de muros, la reposición de elementos de mampostería y la renovación completa de pavimentos.

También se llevará a cabo una rehabilitación integral del embarcadero, sustituyendo elementos estructurales deteriorados, renovando escaleras y mejorando componentes que presentan elevados niveles de corrosión por la sal marina.

Más allá de las mejoras técnicas, estas inversiones tendrán un efecto directo en la seguridad y en la calidad de uso de algunos de los espacios más transitados del frente marítimo donostiarra.

El puerto de San Sebastián es, a la vez, un punto de encuentro para la pesca, la náutica recreativa y el uso ciudadano, y forma parte del paisaje urbano más emblemático de Euskadi.

La ejecución de este plan de inversiones refuerza ese equilibrio, contribuyendo a mantener la actividad económica, mejorar los servicios portuarios y garantizar la adaptabilidad de estas instalaciones a las necesidades futuras.

El Gobierno Vasco ha subrayado que la conservación y mejora de las infraestructuras portuarias exige planificación, anticipación e inversión sostenida, y que este conjunto de actuaciones forma parte de una estrategia de largo recorrido para que el puerto de San Sebastián siga siendo un espacio seguro, moderno y plenamente operativo para la actividad marina y para el disfrute de la ciudadanía.

Por su parte, la alcaldesa o alcalde de Donostia y la consejera correspondiente han destacado la importancia de planificar a futuro y de consolidar alianzas que traen mejoras reales para la gente de la ciudad, recordando que las inversiones en infraestructuras portuarias suelen traducirse en mejor seguridad, más empleo y mayor atractivo turístico para el entorno de La Concha y el conjunto del municipio.