El Gobierno Vasco presenta en Pasaia la nueva edición de Itsasoratu, un programa de becas que facilita prácticas a bordo para jóvenes en formación naval-pesquera y contribuye al impulso del relevo generacional en la pesca de Euskadi.
En Pasaia, el Departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco dio a conocer la nueva edición del programa Itsasoratu, una iniciativa destinada a fomentar el relevo generacional en la pesca y a facilitar que jóvenes en formación realicen prácticas a bordo de buques con puerto base en Euskadi.
La entrega de la propuesta fue presentada por el viceconsejero de Pesca, Puertos y Litoral, Leandro Azkue, y refuerza la idea de que la experiencia práctica en el mar es clave para preparar a la próxima generación de profesionales del sector.
El programa prevé estancias en buques pesqueros de la comunidad, con una duración cercana a una marea, es decir, aproximadamente entre 20 y 30 días, para que los estudiantes observen y aprendan en condiciones reales de trabajo.
El envejecimiento del sector pesquero es una realidad que se observa a escala global: más del 80% de los productores supera los 60 años, y cada año se produce la retirada de muchos trabajadores.
En Euskadi, esa dinámica se ve reforzada por las trabas que supone la formación específica y el coste asociado para acceder a prácticas a bordo. Itsasoratu responde a estas dificultades ofreciendo a estudiantes de formación náutico-pesquera la oportunidad de realizar estancias formativas en buques con puerto base en la región, facilitando así la transición desde la formación hasta el empleo en el sector.
Las ayudas asociadas a la beca cubren gastos esenciales como desplazamiento, manutención, materiales y equipos de trabajo, además de una gratificación para el alumnado y la cotización a la Seguridad Social.
Aunque el programa depende de fondos públicos, se estima que la dotación por estancia oscile entre 2.400 y 3.200 euros por participante, cifra que contempla tanto la ayuda logística como la remuneración de la estancia y otros costes necesarios para la formación práctica en el mar.
Los datos correspondientes al año 2025 muestran una evolución positiva: participaron 14 jóvenes, frente a 11 en 2024, lo que representa un aumento notable en la actividad de estas estancias formativas.
En cuanto a los centros de origen, la mayor parte del alumnado procedió del CIFP Náutico Pesquero Blas de Lezo de Pasaia (11 estudiantes), seguido de Ondarroa (1) y la Escuela de Náutica de Bermeo (2).
A nivel de flotas, 12 embarcaciones estuvieron implicadas en 2025, frente a 9 en el año anterior, y los barcos acogieron al alumnado desde puertos base como Getaria (seis buques), Hondarribia, Ondarroa, Bermeo y Pasaia, evidenciando una implicación de diferentes flotas y puertos en este relevo generacional.
El viceconsejero de Pesca, Leandro Azkue, subrayó la importancia estratégica de esta iniciativa para Euskadi: la pesca forma parte de la identidad y de la economía regional, y programas como Itsasoratu aportan experiencia a los jóvenes al tiempo que garantizan la continuidad del conocimiento y de la actividad pesada en nuestros puertos.
Las becas están dirigidas a alumnado que cursa ciclos formativos de grado medio y superior en centros de Formación Náutico-Pesquera de Pasaia, Bermeo y Ondarroa, y que haya superado las asignaturas correspondientes.
Las empresas pesqueras participantes asumen la tutela del alumnado durante la estancia y elaboran un informe final de evaluación. Con iniciativas como Itsasoratu, el Gobierno Vasco refuerza su apuesta por la capacitación, la profesionalización y el rejuvenecimiento del sector pesquero, contribuyendo a mantener viva una actividad clave para la economía, el empleo y la cultura marítima de Euskadi.
La inversión y la organización de estas prácticas también se enmarcan en un esfuerzo histórico de Euskadi por convertir al mar en una escuela permanente y por crear redes entre centros de formación, flotas y empresas, fortaleciendo una cadena de valor que va desde la formación hasta las oportunidades de empleo en puertos como Getaria y Pasaia.
Este enfoque ha sido parte de la estrategia regional para conservar tradiciones marineras mientras se impulsa la innovación y la profesionalización, con el objetivo de garantizar un futuro sostenible para la pesca vasca de cara a las próximas décadas.