Nueva empresa en Euskadi integra captura, transformación y comercialización para generar más valor en origen, reforzar puertos y acercar pescado de calidad a nuevos consumidores, con inversión, empleo y tecnología de conservación de última generación.
En Euskadi nace Kofradia Basque Seafood (KBS), una nueva empresa que agrupa captura, transformación y comercialización para generar más valor añadido en origen, reforzar la actividad de los puertos y acercar pescado de calidad a nuevos compradores.
El proyecto surge de una cooperación entre el Departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco y el sector pesquero de bajura de Gipuzkoa y Bizkaia, con la idea clara de consolidar un modelo que aporte mayor valor, mantenga vivo el mar en la economía local y responda a los cambios en mercados y hábitos de consumo.
Uno de los pilares del proyecto es conectar de forma más sólida a la flota con la industria y el mercado, lo que facilita una mayor capacidad de transformación, un control más directo sobre el producto y un retorno más significativo para los puertos y el tejido productivo relacionado con la pesca.
La consejera Amaia Barredo afirma que KBS es una apuesta compartida para fortalecer el sector y situar el pescado vasco en una posición de mayor valor, con más futuro y mayor capacidad de transformación.
Barredo subraya además que el proyecto alinea flota, industria y mercado bajo una misma estrategia, reforzando aspectos como la calidad, la seguridad alimentaria, la trazabilidad y el control del recurso.
Por su parte, Norberto Emazabel, representante de las cofradías de Gipuzkoa y Bizkaia, señala que se trata de un cambio de modelo: la cadena de valor ya no solo participa en el proceso, sino que ocupa un papel transversal en cada una de sus etapas.
La integración de captura, transformación y comercialización permite ofrecer un producto con garantías de calidad, trazabilidad y sostenibilidad, con una visión de todo el proceso, desde el mar hasta el consumidor final.
KBS nace con una inversión inicial cercana a los tres millones de euros y una previsión de veinticinco empleos directos en su fase de arranque. La estructura industrial se apoya en tres plantas, situadas en Berriatua, Getaria y Bermeo, desde las que se desarrollará actividad vinculada al pescado fresco, congelado y transformado.
Además, la empresa incorpora capacidades para transformar y añadir valor, con formatos y soluciones adaptadas a las demandas actuales y tecnologías de conservación y procesado de vanguardia, entre ellas la congelación individual rápida (IQF), que ayuda a conservar la calidad y a mantener la disponibilidad del producto a lo largo del año.
Otra pieza clave es el objetivo de acercar más pescado a los ciudadanos, especialmente a las nuevas generaciones, mediante formatos pensados para los hábitos modernos sin perder la calidad, la seguridad ni la conexión con el producto de origen.
Con esta iniciativa, el Gobierno Vasco y el sector pesquero de bajura refuerzan una línea de trabajo común para dar mayor solidez al sector, garantizar su viabilidad a largo plazo y construir una cadena alimentaria más fuerte, más conectada al territorio y capaz de generar valor en Euskadi.