Balance de 2025 sobre el sistema de pensiones en Euskadi: aumento de pensionistas, gasto público y perfil de las prestaciones, con el Observatorio de la Previsión Social Complementaria como marco de análisis.
En Euskadi, al cierre de 2025, el sistema público vasco de pensiones contempló un aumento significativo en su masa de beneficiarios: 530.778 pensionistas, cifra que implica un incremento de 4.670 personas frente al ejercicio anterior, según el balance anual elaborado por el Observatorio de la Previsión Social Complementaria. Este dato se sitúa en un contexto de fortalecimiento de la economía y del empleo en la región, pero también revela la presión que ejerce la realidad demográfica sobre las prestaciones futuras.
Una característica que acompaña a ese crecimiento es la relación entre afiliados y pensionistas, que se mantiene por debajo de las dos personas por cada beneficiario, con una ratio de 1,94.
Aunque se observa cierto dinamismo laboral que podría favorecer una evolución más favorable de la base de cotización, el indicador continúa señalando un peso importante sobre las arcas públicas.
En términos de gasto público, las pensiones suponen 13.198 millones de euros en 2025, suma que agrupa prestaciones contributivas como jubilación, viudedad, incapacidad permanente, orfandad y ayudas de favor familiar.
En clave de distribución, la mayor parte corresponde a las pensiones de jubilación, que representan alrededor del 76% del total, seguidas por las de viudedad (aproximadamente 15,9%).
Las prestaciones vinculadas a incapacidad, orfandad y otros apoyos condensan un porcentaje menor pero relevante para la protección social.
En cuanto a cuantías, Euskadi continúa entre las comunidades con las pensiones medias más elevadas del Estado. La pensión media de jubilación se sitúa en 1.842 euros al mes, mientras que la pensión media global supera los 1.600 euros. Además, las nuevas altas en jubilación alcanzan una media notablemente superior a las bajas: 1.945 euros frente a 1.642 euros, lo que revela una brecha del 18,4% que refleja la evolución de salarios y de los periodos de cotización recientes.
Los datos muestran dos realidades paralelas. Por un lado, la mejora de las bases de cotización y la concentración de empleos mejor remunerados favorecen el peso de las nuevas pensiones; por otro, la diferencia entre altas y bajas continúa obligando a mantener políticas activas destinadas a garantizar la suficiencia de las prestaciones, especialmente para los colectivos más vulnerables.
El conjunto de pensiones en pago asciende a 588.024, atendiendo a las distintas clases de prestaciones y a posibles duplicidades entre pensiones y pensionistas, un detalle que ayuda a entender el volumen real de gasto y la gestión administrativa.
En jubilación se contabilizan 393.786 pensiones y 382.560 pensionistas por este motivo.
El Gobierno Vasco, a través de la Dirección de Política Financiera y Previsión Social, puso en marcha en 2022 el Observatorio de la Previsión Social Complementaria del País Vasco.
La iniciativa persigue monitorizar y analizar la situación de las pensiones y de los sistemas de previsión complementaria, como las EPSV, con el fin de asegurar una visión global de su evolución, fomentar la reflexión entre los actores implicados y anticipar cambios, especialmente ante el envejecimiento y la necesidad de garantizar la suficiencia de las prestaciones.
A lo largo de las décadas, Euskadi ha consolidado un marco de previsión que busca equilibrar la protección de los trabajadores con la sostenibilidad del sistema.
Los expertos señalan que la creciente masa de pensiones y el dinamismo de la economía vasca requieren políticas activas de empleo y de protección social que acompañen el proceso de envejecimiento, sin perder de vista la equidad entre generaciones.
En este sentido, el observatorio no sólo ofrece cifras, sino también una plataforma para debatir mejoras que aseguren un nivel razonable de prestaciones y una base de cotización suficiente para las futuras pensiones.