La temporada 2026/2027 de Euskadiko Orkestra, bautizada Vibrar, propone un diálogo entre pasado y futuro, con foco en igualdad y nuevas oportunidades para el talento vasco. Presentada en Donostia, la programación reúne clasificación histórica, esplendor internacional y apoyo a las nuevas generaciones.

La temporada 2026/2027 de la Euskadiko Orkestra llega con el lema Vibrar y una propuesta que mira al pasado para entender el presente y dibujar el futuro.

Aunque el foco está en la excelencia artística, la programación también quiere dejar claro que la música puede ser motor de igualdad, de oportunidades para el talento vasco y de cohesión social.

La presentación oficial tuvo lugar en el Club Aretoa del Teatro Victoria Eugenia de Donostia / San Sebastián, y contó con la participación de la vicelehendakari primera y consejera de Cultura y Política Lingüística, Ibone Bengoetxea, y del director general de la orquesta, Roberto Ugarte.

También estuvieron el tenor Luken Munguira; el vicepresidente del Orfeón Donostiarra, José Luis Aramburu; el representante del Coro Easo, Gorka Miranda; la gerente de la Sociedad Coral de Bilbao, Carmen Martínez Guerra; y Elena Martínez de Murguía, sobrina-nieta de Aita Donostia, quienes compartieron algunos de los proyectos más relevantes que marcarán la temporada.

La programación, que suma diez programas sinfónicos y cincuenta conciertos, propone un diálogo entre lo que fuimos y lo que podemos ser. Entre los hitos se destacan la recuperación de La vie profonde de Saint François d’Assise, obra de Aita Donostia que regresa cien años después de su estreno en París, y la interpretación de las Diez melodías vascas de Guridi, con motivo del 90.º aniversario del primer Gobierno Vasco. Además, habrá presencia de grandes artistas internacionales y una apuesta decidida por el talento emergente vasco. Esta combinación de repertorios históricos, piezas contemporáneas y miradas a nuevas generaciones refuerza la idea de que la Orquesta no es un simple conjunto de conciertos, sino un proyecto cultural al servicio del país.

La vicelehendakari subrayó tres ejes que atraviesan toda la temporada: la transmisión del legado cultural vasco, el compromiso con los valores de igualdad y la apuesta por la excelencia y el talento.

Destacó especialmente la recuperación de la obra de Aita Donostia gracias al impulso del Gobierno Vasco, la presencia de directoras como Marzena Diakun y Delyana Lazarova, y la participación de jóvenes intérpretes vascos como Jone Martínez y Luken Munguira, que demuestran que la nueva generación está lista para asumir el escenario.

Además, Bengoetxea defendió que Euskadiko Orkestra funciona como un proyecto cultural al servicio del país: una institución capaz de preservar la memoria, impulsar a generaciones que están por venir y fortalecer la cohesión social a través de la cultura.

En este sentido, la temporada se enmarca en un esfuerzo histórico por convertir la música en un puente entre comunidades, provincias y generaciones, una vía para educar a nuevos públicos, crear oportunidades para artistas locales y generar orgullo compartido en Euskadi.