El Gobierno Vasco confirma fechas y fases para el nuevo Topo en Donostia, la Variante Sur en Bizkaia y mejoras de transporte en Álava, con miras a 2026 y un enfoque claro en trabajadores y estudiantes.

La consejera de Movilidad Sostenible del Gobierno Vasco, Susana García Chueca, ha puesto sobre la mesa un calendario claro para varias actuaciones en la red de transportes de Euskadi.

2026 se presenta como un año clave para Gipuzkoa y su conexión con el resto del territorio, con anuncios que buscan mejorar la vida diaria de quienes usan el transporte público.

La noticia de un plan que no solo se queda en la promesa sino que ya tiene fechas, sirve para entender hasta qué punto la movilidad va a cambiar en los próximos meses.

En primer lugar, García Chueca dejó claro que la variante del Topo entre Altza, en San Sebastián, y Galtzaraborda, en Errenteria, se pondrá en marcha antes de agosto.

Es decir, antes de cerrar el verano, los vecinos de esos barrios notarán una mejora en las frecuencias y en la fiabilidad del servicio, pensado sobre todo para quienes viajan a diario a sus puestos de trabajo o a clases.

Además, se confirmó que la variante soterrada de la capital guipuzcoana estará operativa antes de Navidad. Este paso pretende reducir el ruido y la congestión en el centro, facilitando también una circulación más fluida de trenes y, en general, una experiencia más agradable para los usuarios.

Estas dos actuaciones reflejan una filosofía de fondo: responder a las necesidades de movilidad de las personas trabajadoras y estudiantiles, aumentando la capacidad y la regularidad del sistema público de transporte.

En la práctica, se traducirá en menos esperas, más trenes y un servicio que gana en puntualidad, algo especialmente valorado en un área con una densidad de población y actividad económica tan intensa como la de la Eurorregión Vasco-Navarra.

En Bizkaia, la consejera adelantó en la Cadena SER que las obras del segundo tramo de la Variante Sur Ferroviaria ya han sido adjudicadas. Se trata de un tramo de 1,8 kilómetros con un presupuesto de 60 millones de euros, entre Burtxako y Río Castaños, en el municipio de Barakaldo. Este desarrollo es presentado como fundamental para la Margen Izquierda, porque permitirá sacar mercancías de la ciudad y, a la vez, dotar al Puerto de Bilbao de una conexión dedicada de alta velocidad.

El primer tramo de la Variante Sur, que discurre por los límites de Ortuella, ya fue adjudicado el año anterior y se encuentra en ejecución.

El conjunto de estas actuaciones refuerza una red ferroviaria que ya venía siendo reforzada por fases anteriores y que busca, entre otros objetivos, facilitar el tránsito diario de mercancías y personas, al tiempo que se conectan mejor áreas industriales con nodos logísticos y zonas portuarias.

Este tipo de mejoras son vistas como un puente entre urbanismo y economía, permitiendo a familiares y trabajadores moverse con mayor comodidad y a las empresas un acceso más ágil a mercados regionales y más allá.

En Álava, la consejera recordó que el incremento del número de viajes en las cercanías de la Llanada ha crecido un 36,7% en marzo frente a marzo del año anterior.

A esto se suma que en Vitoria-Gasteiz se avanzó que el primer tramo de la extensión del tranvía hacia Zabalgana comenzaría las obras este verano y que, en breve, se licitará el ramal de Mariturri.

Estas actuaciones reflejan la intención de diversificar la movilidad, reduciendo el peso del coche privado y mejorando las opciones de desplazamiento para vecinos y trabajadores de las áreas periurbanas y de crecimiento, como Zabalgana y Mariturri.

Sobre el tren de alta velocidad, García Chueca recordó que el Ejecutivo vasco participa en la construcción por su capacidad técnica a través de Euskal Trenbide Sarea y por su músculo financiero, con el objetivo de que el TAV sea una realidad lo antes posible.

No es solo una cuestión de futuros proyectos; es un esfuerzo para acelerar la conectividad regional y aprovechar sinergias entre transporte público, logística y desarrollo económico.

«Estamos imprimiendo velocidad», afirmó la consejera al ser preguntada por los plazos de las obras, subrayando, eso sí, que no pueden heredarse decisiones del pasado.

Históricamente, estas inversiones forman parte de una trayectoria de Euskadi que ha buscado equilibrar crecimiento económico, reducción de la congestión y mejora de la calidad de vida a través de una movilidad más sostenible.

A lo largo de las últimas dos décadas, el esfuerzo público se ha orientado a fortalecer las cercanías, impulsar tranvías urbanos y abrir paso a opciones de transporte masivo que conecten ciudades con puertos, polígonos industriales y barrios emergentes.

Este enfoque ha encontrado apoyo en diferentes gobiernos y ha ido adelantando, con aciertos y obstáculos, una visión de red integrada en la que tren, tranvía y mercancías comparten un mismo objetivo: que el desplazamiento diario sea más eficiente, menos contaminante y más agradable para las personas.

Con estas noticias sobre la mesa, el lector puede anticipar que, si se cumplen los plazos anunciados, Euskadi vivirá una etapa de mejoras tangibles en la movilidad cotidiana.

No obstante, como sucede con grandes obras, también se esperan ajustes, posibles retrasos y la necesidad de seguir supervisando su ejecución para que lleguen a buen puerto y se traduzcan en beneficios reales para la gente y para la economía regional.