El Gobierno vasco aprueba una nueva aportación para la integración urbana de la red ferroviaria en Eibar, con énfasis en la seguridad, la accesibilidad y la reducción de emisiones gracias a Next Generation EU.
En Euskadi, la Consejería de Movilidad Sostenible aprobó destinar 2,7 millones de euros de Next Generation EU a Euskal Trenbide Sarea (ETS) para avanzar en la integración urbana de la red ferroviaria en Eibar.
La decisión fue tomada por el Consejo de Gobierno a propuesta de Susana García Chueca, consejera de Movilidad Sostenible, y se suma a las inversiones ya previstas dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado con fondos europeos.
Esta nueva aportación se canalizará a la continuación de las actuaciones que ya comenzaron en el municipio y que persiguen que el tren conviva mejor con la vida diaria de las personas y las calles de la ciudad.
La intervención más destacada es la cubrición de la traza entre Estación y Azitain, la tercera intervención de este tipo en Eibar para integrar la red ferroviaria en el tejido urbano.
Anteriormente ya se habían cubierto la estación de Ardantza y la conexión entre Amaña y Ardantza. Con este nuevo empujón, ETS continúa trabajando para reducir las emisiones, mejorar la accesibilidad y reforzar la seguridad en las áreas próximas a la vía.
El objetivo general es que la red ferroviaria permita moverse con más facilidad, que haya menos ruido y que la movilidad sea menos dependiente de los coches, gracias a la descarbonización de la movilidad urbana.
Estas obras, financiadas con Next Generation EU, forman parte de la estrategia de recuperación y modernización impulsada por la Unión Europea para hacer ciudades más limpias, seguras y conectadas.
Según el Gobierno vasco, la inversión también genera empleo en el sector de la construcción y la ingeniería, y facilita mejoras de drenaje, iluminación y accesibilidad para personas con discapacidad.
Además, la actuación encaja en la visión de que la ciudad de Eibar siga creciendo a partir de un eje ferroviario más integrado, con conexiones más rápidas entre barrios y con el exterior de la provincia.
La cubrición de la vía permite que comercios y viviendas queden mejor conectados con el transporte público, reduciendo la dependencia de vehículos privados.
En la práctica, las actuaciones implican obras en superficies de vía y entornos urbanos cercanos, planes de señalización y medidas de seguridad para peatones y usuarios del tren.
La financiación de Next Generation EU para ETS se ha diseñado para acelerar la transición energética y la modernización de la infraestructura de transporte.
En el caso de Eibar, la aportación de 2,7 millones se destina específicamente a la reducción de emisiones, la mejora de la accesibilidad y la seguridad, tal como señala el Gobierno vasco.
El marco de este plan es el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, que distribuye fondos para proyectos de descarbonización, digitalización y resiliencia de las ciudades.
En resumen, este paso demuestra que las inversiones europeas llegan a infraestructuras locales y ayudan a trazar una ciudad más habitable. La fecha de finalización dependerá de la licitación y del avance de cada fase, y ETS coordina con el Ayuntamiento para garantizar que las obras no afecten a la vida diaria de los vecinos de Eibar.