El Gobierno Vasco, a través de Biltzen, organizó una sesión para explicar el proceso de regularización a personas sordas migrantes, enfatizando la necesidad de derribar barreras y facilitar el acceso a la información.
En Bilbao, esta mañana la Dirección de Acogida e Integración de Personas Inmigrantes del Gobierno Vasco, a través del servicio Biltzen, organizó una sesión formativa centrada en el proceso de regularización vigente para varias personas sordas migrantes que residen en Euskadi.
La charla duró dos horas y se llevó a cabo con la ayuda de una intérprete de lengua de signos. Un total de 15 personas sordas, de distintas nacionalidades, participaron para recibir consejos y herramientas prácticas que les permitan iniciar o avanzar en el procedimiento de regularización abierta.
Entre los asistentes destacaron Abdelkarim, un varón sordo procedente de Marruecos que llegó a Bilbao hace aproximadamente un año, y Carol, una mujer sorda nacida en Colombia que llegó a Euskadi hace cuatro años.
Ambos son ejemplos de la diversidad de perfiles que se está tratando de acompañar en este tipo de iniciativas.
Ignacio Fariña, director de Acogida e Integración de Personas Inmigrantes del Gobierno Vasco, explicó que la formación ofrecida hoy en Bilbao forma parte de la estrategia del GV para conseguir que todas las personas interesadas cuenten con información veraz y accesible sobre el marco de la regularización.
“Hay colectivos que, por distintas circunstancias, quedan descolgados de estas acciones, y por eso nos hemos dirigido específicamente al colectivo de las personas sordas.
Encontrar intérpretes para todas las personas sordas migrantes que quieren regularizarse es un reto, y esta formación va dirigida precisamente a cubrir esa necesidad”, dijo Fariña.
La sesión fue impartida por el Servicio Vasco de Integración y Convivencia Intercultural (Biltzen).
Aitor Bedialauneta, presidente de Euskal Gorrak, señaló que en el mundo existen hoy más de 300 lenguas de signos y que, gracias a cursos específicos, se enseña la lengua de signos de nuestro país para que las personas sordas que llegan desde otros lugares vayan asimilando conceptos de funcionamiento social que hay en Euskadi, con el objetivo de que estas personas sean más autónomas.
Bedialauneta recordó que la realidad de las lenguas de signos es muy diversa y que la tarea de la inclusión pasa por una formación accesible y homogénea, que permita a las personas sordas comprender sus derechos y las vías para acceder a servicios públicos sin obstáculos.
La experiencia de hoy se enmarca en un esfuerzo continuado por parte del Gobierno Vasco y de las entidades vinculadas a la convivencia intercultural para derribar barreras de comunicación y acceso a la información.
Más allá de Bilbao, estas acciones se inscriben en una trayectoria de acogida e integración de migrantes que busca favorecer la convivencia y la cohesión social en un territorio con una población migrante cada vez más diversa.
Históricamente, Euskadi ha ido desarrollando políticas de inclusión que, a lo largo de los años, han ido ampliando la atención a colectivos con necesidades específicas, como las personas con discapacidad auditiva o las personas migrantes que requieren apoyos lingüísticos para entender trámites administrativos.
En este marco, iniciativas como la de Biltzen buscan no solo informar, sino también capacitar a las comunidades para que participen plenamente en la vida pública y en el mercado laboral, fortaleciendo así la cohesión social y la autonomía de quienes llegan a Euskadi en busca de oportunidades.
En resumen, la jornada de hoy no solo aclaró el proceso de regularización para las personas sordas migrantes, sino que también subrayó la importancia de una comunicación inclusiva y de un sistema de apoyo que facilite la integración real, basada en el acceso a la información, la diversidad y el reconocimiento de los derechos de cada persona.