Una delegación del Gobierno Vasco viaja a Milán para intercambiar la experiencia piloto Harreragune, comparar modelos europeos de atención y reflexionar sobre su futura expansión, evaluación y coordinación interinstitucional.
En Euskadi, una delegación del Gobierno Vasco, encabezada por Ignacio Fariña, director de Acogida e Integración de las Personas Migrantes, y acompañada por representantes del Ayuntamiento de Bilbao, participó esta semana en una visita de trabajo a Milán para compartir la experiencia piloto Harreragune y contrastarla con otros enfoques europeos de atención y acompañamiento a personas migrantes.\nLa agenda incluyó encuentros y visitas técnicas con dispositivos de primera acogida y coordinación municipal, entre ellos el Milano Welcome Center (Via Sammartini 75) y otros recursos de la ciudad italiana, así como espacios de trabajo con entidades sociales y mesas de intercambio sobre coordinación multinivel y aprendizajes compartidos.\nDurante las jornadas, la delegación mantuvo sesiones de trabajo con representantes institucionales y del tercer sector y participó en visitas a servicios municipales vinculados a la información, orientación y derivación social.
En este marco, el Gobierno Vasco presentó Harreragune como un servicio integral de información, orientación, acompañamiento y derivación a recursos públicos y comunitarios, diseñado para facilitar itinerarios de inclusión desde una lógica de coordinación interinstitucional y comunitaria.\nHarreragune: claves del piloto en su primer aniversario. La coyuntura de este viaje, en el que Euskadi acude a compartir el modelo, permite recordar elementos del balance preliminar del primer año completo de Harreragune: 4.015 personas migrantes atendidas, procedentes de 88 países; satisfacción superior al 95% en todos los ítems evaluados (instalaciones, atención recibida, utilidad de la información y tiempos de espera); servicio con tiempos de espera reducidos y atención personalizada, orientado a ordenar la demanda y conectar a cada persona con el recurso más adecuado; y la consolidación de una red de coordinación con más de un centenar de entidades sociales y recursos públicos, reforzando el carácter integral y coordinado del servicio.
Cabe recordar que Harreragune se ha concebido desde su origen como un servicio piloto, enmarcado en el despliegue del Modelo Vasco de Acogida, con un horizonte inicial de dos años de pilotaje y una evaluación en profundidad prevista para 2026 para identificar fortalezas, debilidades y áreas de mejora, así como valorar su posible estructuración y extensión territorial.\nReplicabilidad y trabajo con el ámbito local. En relación con la eventual ampliación del modelo, el Gobierno Vasco sostiene que la replicabilidad en otros municipios está vinculada a los resultados de la evaluación del pilotaje y debe realizarse de manera ordenada, basada en la evidencia y adaptada a las realidades locales, en coherencia con el Modelo Vasco de Acogida y con criterios de coordinación interinstitucional.
En este momento no existe un calendario cerrado ni una relación concreta de municipios para la creación de nuevos centros similares, dado que esas decisiones se adoptarán a la luz de la evaluación del servicio piloto.
Paralelamente, el Gobierno Vasco ha co-liderado junto con EUDEL la elaboración del manual "Harrera ehundu. Manual para diseñar políticas locales de acogida a personas extranjeras en Euskadi", una herramienta práctica para apoyar a las instituciones locales en el diseño e implementación de políticas de acogida, con o sin servicio específico propio.
En su elaboración han participado, entre otras, las instituciones locales de Azpeitia, Barakaldo, Bilbao, Donostia-San Sebastián, Durango, Eibar, Elgoibar, Ermua, Errenteria, Galdakao, Getxo, Irún, Oñati, Usurbil, Vitoria-Gasteiz, Zarautz, y entidades supramunicipales como Mancomunidad Lea Artibai, Mancomunidad de Busturialdea y Tolosaldea Garatzen.
En el marco de estos esfuerzos, se busca fortalecer una red de cooperación que permita adaptar el modelo a las particularidades de cada municipio y asegurar una coordinación eficaz entre servicios sociales, educativos y de empleo para una atención integral.\n