ETS y el Ayuntamiento de Eibar cofinancian la cubrición y la integración ambiental de un tramo de la vía férrea entre la estación y Azitain, creando un paseo y bidegorri con fondos Next Generation EU y un coste de 686.531,07 euros.

En Euskadi, Euskal Trenbide Sarea (ETS) y el Ayuntamiento de Eibar han cerrado un acuerdo para cofinanciar la ejecución y la dirección de las obras de integración paisajística y medio ambiental del tramo de la vía férrea que atraviesa la localidad, entre la estación de Eibar y el barrio de Azitain.

La idea es convertir una infraestructura de transporte en un espacio urbano de calidad, con un paseo y una bidegorri que mejoren la conectividad y la calidad de vida de vecinos y visitantes.

Este miércoles, tal como se anunció, se abrirá este nuevo espacio al público, permitiendo a la ciudadaña empezar a disfrutar de una infraestructura que, hasta ahora, estaba mayormente oculta bajo una cubierta parcial.

La plataforma resultante supera los 1.000 metros de longitud y tiene una anchura media cercana a los 10 metros. A lo largo de ese recorrido, los usuarios podrán acceder mediante varios tramos de escaleras y, de forma horizontal, a través de tres ascensores situados a intervalos.

La consejera de Movilidad Sostenible del Gobierno Vasco, Susana García Chueca, y el alcalde de Eibar, Jon Iraola, han recorrido hoy la obra ya finalizada junto con el director general de ETS, Antonio López, para valorar el estado de los trabajos y las expectativas para la ciudad.

La colaboración entre ETS y el Ayuntamiento de Eibar se mantiene en la línea de cofinanciar, licitar y gestionar la ejecución y la financiación completa de unas obras cuyo coste asciende a 686.531,07 euros, con un plazo de ejecución de cinco meses. Por su parte, el municipio se encargará de la redacción y aprobación del proyecto constructivo que definirá el desarrollo completo de la solución de integración paisajística y medio ambiental del tramo que abrirá al publico.

Este reparto subraya la voluntad de una gestión compartida para obtener un resultado que sea, sobre todo, util y duradero para la ciudad.

La titular de Movilidad Sostenible apuntó que la colaboración entre instituciones “prueba que, cuando se trabaja en conjunto, se puede mejorar la vida de las personas”.

Además, explicó que, una vez finalizada la obra civil —que fue especialmente compleja porque se ha realizado sin interrumpir el servicio ferroviario—, ahora toca “vestir” el paseo para convertirlo en un espacio ajardinado y con más infraestructuras verdes.

Iraola, por su parte, señaló que se trata de un proyecto muy esperado por la ciudadanía de Eibar, que transforma una zona previamente condicionada por la traza en un paseo amplio, abierto y conectado.

“Este proyecto demuestra que, con planificación, colaboración institucional y una visión de futuro, podemos generar infraestructuras que mejoran la calidad de vida de todas las personas que viven y trabajan en Eibar”, dijo.

Descripción del proyecto y detalle de la ejecución. El objeto de la actuación es la cubrición del tramo sobre la calle Matsaria y sobre la plataforma electrificada de doble vía que discurre entre la estación de ferrocarril de Eibar y Azitain.

De esta forma se facilita la conexión peatonal con el puente de la variante de la N-634 a su paso por Azitain y se genera una nueva zona de paseo y bidegorri.

El inicio de la cubrición se plantea con un tramo de pasarela de 145 metros de longitud paralela a la estación de Eibar, seguido por un tramo de 30,5 metros sobre un muro in situ y, para terminar, un tramo de 17 metros con una estructura metalíca.

A partir de ahí, la cubierta avanza con una producente estructura metálica de alrededor de 940 metros, situándose sobre la doble vía entre el acceso de la variante N-634 en Estazino y el cruce de la misma variante en Azitain, ya pasada la estación.

La cubrición está financiada con cargo a fondos Next Generation EU, a través del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia del Gobierno central.

Se ha firmado un convenio entre el Departamento de Movilidad Sostenible y el Ayuntamiento de Eibar para este proyecto, que constituye un claro ejemplo de integración urbanistica del ferrocarril en el municipio.

A modo de contexto, este es el tercer proyecto de similares características que se acomete en la localidad. En 2011 se inauguró la cubrición de la estación de Ardantza y parte del trazado, con una longitud de poco más de 200 metros y una superficie de 2.258 metros cuadrados. Cuatro años más tarde se abrió a la ciudadanía el tramo Amaña Ardanza, en este caso con 650 metros de longitud y 8.500 metros cuadrados de superficie.

Con este tipo de intervenciones, Eibar refuerza su estrategia de integrar la infraestructura ferroviaria en el tejido urbano, no solo para facilitar la movilidad peatonal y ciclista, sino también para ampliar la zona verde de la ciudad.

La apertura de este tramo representa, además, una oportunidad para que residentes y visitantes disfruten de un recorrido menos sometido a la traza ferroviaria y más conectado con los distritos que rodean la estación.

En una ciudad que ha ido consolidando una identidad de movilidad sostenible, esta obra se enmarca en un historial de intervenciones que buscan convivir con la infraestructura de transporte sin renunciar al paisaje urbano, a la seguridad y al confort de los vecinos.