Gizonduz acompaña a Berdinsarea en una formación dirigida a personal técnico y político de los municipios vascos, centrada en la implicación masculina para prevenir agresiones machistas en las fiestas. Emakunde y EUDEL impulsan dos talleres del Laboratorio de fiestas locales igualitarias.
En Euskadi, De la mano de Gizonduz, el servicio para el trabajo con hombres y masculinidades por la igualdad, se ha puesto en marcha una iniciativa de formación dirigida a personal técnico y político de los ayuntamientos.
Estas sesiones se enmarcan dentro de las acciones de sensibilización que viene impulsando Berdinsarea, la Red de municipios vascos por la Igualdad y contra la Violencia hacia las mujeres, con el objetivo de lograr espacios festivos más seguros y libres de agresiones machistas.
La colaboración entre Emakunde y EUDEL, a través de Berdinsarea, ha permitido impulsar dos sesiones del llamado Laboratorio de fiestas locales igualitarias.
El fin es avanzar en la formación tanto del personal técnico como del personal político de los municipios vascos. En esta ocasión, el foco de debate ha estado puesto en la responsabilidad y la implicación de los hombres. Con el apoyo de Gizonduz, el Servicio vasco para el trabajo con hombres y masculinidades por la igualdad, se han organizado dos talleres para analizar cómo participan los hombres en los espacios festivos y cuál es su papel en la prevención de las agresiones machistas en estos entornos.
La directora de Emakunde, Miren Elgarresta, ha dejado claro que la implicación de los hombres es determinante para seguir avanzando en la igualdad, sobre todo en el ámbito de las fiestas locales, donde ya se han dado pasos importantes en la mayor parte de pueblos y ciudades.
«Todas y todos tenemos la responsabilidad de construir espacios libres y seguros en fiestas», ha subrayado. Además, ha insistido en que el objetivo final de estas iniciativas es que, desde el mismo momento en que se empieza a planear una celebración, se tenga presente que debe ser un entorno seguro y de libertad para las mujeres, sin agresiones ni actitudes machistas.
En los talleres, además de reflexionar sobre las masculinidades y la igualdad, se han trabajado metodologías de intervención orientadas a incorporar a los hombres en la consecución de la igualdad y la lucha contra la violencia machista.
También se han presentado situaciones prácticas sobre la participación de los hombres en los espacios festivos, pensando en cómo se puede actuar de forma responsable en momentos clave de las fiestas.
Para enriquecer la visión desde la experiencia territorial, la alcaldesa de Elburgo, Nati López de Munain, participó en representación de EUDEL y afirmó que «los municipios tenemos la oportunidad de ensayar prácticas más igualitarias, donde hombres y mujeres, en toda su diversidad, compartan los espacios y convivan y disfruten de las fiestas en condiciones de igualdad: de visibilidad, de diversidad y de participación».
El formador de Gizonduz, Josetxu Riviere, dirigió las dos jornadas, una enfocada a personal político y otra a personal técnico, tanto de igualdad como de otros ámbitos municipales que intervienen en la organización de las fiestas.
Además de explorar las masculinidades y la igualdad, los talleres incluyeron dinámicas y escenarios prácticos sobre la participación de los hombres en los entornos festivos, buscando herramientas útiles para prevenir conductas machistas desde la planificación y la puesta en escena de las celebraciones.
Paralelamente, Emakunde difundirá materiales de sensibilización para alinear a todas las instituciones con el objetivo de lograr fiestas respetuosas, sin agresiones ni actitudes machistas.
Este conjunto de acciones se suma a una trayectoria de políticas públicas en la Comunidad Autónoma Vasca que, a lo largo de las últimas décadas, ha trabajado para convertir las fiestas en espacios de convivencia igualitaria y segura para todas las personas.
El compromiso compartido entre instituciones y municipios pretende que, año tras año, las fiestas sean un ejemplo de convivencia, diversidad y respeto, y no de violencia ni discriminación.