La presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia entrega al Lehendakari una xilografía del Árbol de Guernica, símbolo de memoria, libertad y resistencia frente a la violencia de la Guerra Civil.
Hoy, en Euskadi, la presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia, Ana Otaduy, ha hecho entrega al Lehendakari de una xilografía que reproduce el Árbol de Guernica, ese símbolo que acompaña nuestra memoria histórica y que, según la tradición, resistió al bombardeo de 1937.\n\nEl acto tuvo lugar esta tarde, en un marco institucional, y la intención es dejar claro que la memoria y la cultura también forman parte de la vida diaria de las instituciones.\n\nPara muchos, el Árbol de Guernica no es solo una imagen bonita: es un emblema que representa las libertades forales y la convivencia de los vascos.
Aunque Guernica sufrió aquel ataque durante la Guerra Civil, el árbol que le da nombre aparece como un símbolo de resistencia y de esperanza. A lo largo de los años se han contado varias historias sobre su origen y su significado, pero lo que nadie pone en duda es que ese árbol, o la idea que representa, funciona como un recordatorio de la importancia de la memoria colectiva.\n\nLa xilografía entregada es una pieza artesanal en la que se ve el tronco, las ramas y la copa del árbol dibujados con trazos limpios y expresivos.
Sale de una técnica tradicional de impresión en madera que permite reproducir la imagen varias veces, de modo que pueda viajar y llegar a más gente.
Otaduy aseguró que este obsequio no es un simple regalo: es una forma de acercar la historia a la gente, de que se entienda que la memoria histórica no es un capricho sino una responsabilidad compartida.\n\nEl acto también subraya el vínculo entre arte, historia y política pública. Un objeto cultural que llega desde una institución regional para quedarse un tiempo en la sede del Lehendakari, y que invita a la ciudadanía a mirar, aprender y debatir sobre lo que ocurrió hace más de ochenta años.
En Euskadi, gestos como este se valoran porque ayudan a enseñar a las futuras generaciones el significado profundo de nuestros símbolos y de nuestra identidad común.\n\nEn resumen, esta xilografía no es solo una pieza decorativa: es un recordatorio de aquel 1937 y de la capacidad de la gente para mirar al futuro sin perder de vista el pasado.
El Árbol de Guernica sigue siendo un referente vivo para la comunidad vasca, y este objeto servirá para que todos, jóvenes y mayores, entiendan mejor de qué va esa memoria y por qué debemos cuidarla.