La edición 2026 de los Premios Goya sitúa al cine vasco en un lugar destacado, con 45 nominaciones en 23 categorías, destacando entre las grandes novedades de la noche en Barcelona.
En la edición 2026 de los Premios Goya, el cine de Euskadi firma un hito al sumar 45 nominaciones en 23 categorías, una cifra que sitúa a las producciones vascas como protagonistas centrales de la noche en Barcelona.
Entre las candidaturas más destacadas figuran la película Los domingos, con 13 menciones, seguida por Maspalomas, que acumula nueve, y Los tigres, con siete.
La ceremonia de entrega está prevista para el 28 de febrero en Barcelona, devolviendo protagonismo al cine vasco tras años de crecimiento sostenido.
La titular de Cultura y Política Lingüística, Ibone Bengoetxea, ha destacado que se vive un momento histórico para el sector audiovisual vasco y ha subrayado la importancia de la identidad y la lengua propia del territorio.
Este reconocimiento se lee, según la administración, como un ejemplo de un ecosistema cultural que funciona y que seguirá contando con políticas públicas, apoyo al talento y compromiso con el euskera.
En cuanto a las candidaturas, Los domingos aspira a Mejor Película, Mejor Dirección y varias categorías de interpretación y técnica; Maspalomas figura entre las nominadas en Mejor Película, Dirección y Fotografía, entre otras; Los tigres destaca en áreas técnicas como Efectos Especiales, Montaje, Dirección de Producción, Dirección de Arte, Música Original y Fotografía, además de una nominación al Mejor Guion Original.
Otras producciones vascas con varias candidaturas incluyen Un fantasma en la batalla y Gaua, entre otras, que completan un registro de diversidad de géneros y enfoques dentro del territorio.
Además, la película Decorado, centrada en la animación vasca, recibe una nominación a Mejor Película de Animación, lo que ilustra el crecimiento de la industria local más allá del formato de ficción convencional.
El conjunto de títulos vascos también suma nominaciones como La tregua, El talento y ¿Caigan las rosas blancas?, entre otros, que consolidan la presencia de realizadores y actores de la región en el escaparate nacional.
Históricamente, estas candidaturas se inscriben en una trayectoria de reconocimiento para el cine vasco, que ha obtenido distinciones en festivales como San Sebastián y otros certámenes importantes; el impulso reciente se vincula con una mayor inversión en producción local, una mayor presencia del euskera en guiones y subtítulos, y una red de apoyo institucional que busca consolidar el crecimiento del sector.
Este logro colectivo se enmarca en un momento de notable visibilidad para el cine vasco y podría influir en el desarrollo de proyectos futuros y en la promoción internacional de estas producciones.