El Gobierno Vasco celebra la sexta edición del Sello Europeo de Excelencia en Gobernanza (ELoGE), que reconoce la calidad democrática y la transparencia de los ayuntamientos vascos; Bilbao, Leioa, Errenteria y Urretxu obtienen la distinción y Tolosa demuestra alineación con estándares europeos.

En Euskadi, el Gobierno Vasco ha puesto de relieve el compromiso de los ayuntamientos con los principios europeos de buen gobierno y calidad democrática, en la sexta edición del Sello Europeo de Excelencia en Gobernanza (ELoGE).

En esta convocatoria, Bilbao, Leioa, Errenteria y Urretxu han recibido el Sello del Consejo de Europa, mientras Tolosa ha acreditado su alineación con los estándares europeos, reforzando la proyección de Euskadi como referente en gobernanza pública a nivel europeo.\nLa edición actual se apoya en una evaluación rigurosa basada en 72 indicadores agrupados en doce principios fundamentales de buen gobierno. Estos principios abarcan ámbitos como la transparencia, la participación ciudadana, la rendición de cuentas, la sostenibilidad y la solidez en la gestión pública, elementos que permiten medir no solo el marco institucional, sino la calidad de las políticas y servicios que llegan a la ciudadanía.

Con este nuevo ciclo de reconocimiento, 25 municipios de Euskadi han participado en el proceso, y 16 de ellos han obtenido el sello ELoGE, lo que sitúa a la comunidad en una red europea de cerca de 370 entidades locales.\nEn la clausura del acto, Xabier Ochandiano, viceconsejero de Relaciones Institucionales, subrayó que el Sello ELoGE es una herramienta práctica para mejorar la relación entre los ayuntamientos y la ciudadanía, y para avanzar en una mejor prestación de los servicios públicos.

Sus palabras resaltaron que los principios de buen gobierno se traducen en prácticas reales que fortalecen el bienestar y la calidad de vida de la población, incluso frente a la polarización existente.

Ochandiano añadió que el Gobierno Vasco mantiene una posición firme a favor de una gobernanza colaborativa, que fortalezca la cohesión entre las administraciones y la sociedad.\nPor otra parte, el Ejecutivo regional reiteró su compromiso de impulsar una administración más cercana, moderna y digital. Entre las prioridades mencionadas están la interoperabilidad entre sistemas, la simplificación administrativa y la excelencia en los servicios, siempre en colaboración con las entidades locales, EUDEL y el conjunto de instituciones europeas, como camino para fortalecer la democracia y la confianza ciudadana.\nContexto histórico y visión de futuro: los esfuerzos para mejorar la gobernanza local en Euskadi no nacen únicamente de las solemnidades de un galardón.

Este enfoque se inscribe en una trayectoria de modernización de la administración pública vasca que, desde las últimas décadas del siglo XX, ha buscado acercar la gestión a la ciudadanía mediante procesos más transparentes, participativos y orientados a resultados.

En los años recientes, la digitalización y la interoperabilidad entre distintos niveles de la administración han sido ejes centrales, promoviendo plataformas comunes y servicios disponibles en línea para las vecinas y vecinos.

El reconocimiento del ELoGE se enmarca, además, en la estrategia de Euskadi de convertir a sus ayuntamientos en actores más dinámicos, resilientes y conectados, capaces de responder a los retos sociales, económicos y medioambientales con soluciones efectivas y orientadas a la ciudadanía.

Este marco se acompasa con un diálogo constante entre la administración y la sociedad civil, un elemento que, según especialistas en gobernanza, fortalece la confianza pública y facilita la toma de decisiones compartidas.

El marco europeo, por su parte, aporta un espejo de buenas prácticas y un conjunto de indicadores que permiten comparar avances entre territorios, fomentar la competencia sana y avanzar hacia una Europa de gobiernos locales más democráticos y responsables.

En ese sentido, el Sello ELoGE no solo representa un reconocimiento puntual, sino una brújula para la mejora continua, que invita a los ayuntamientos a planificar, medir y rendir cuentas de forma cada vez más rigurosa.

En Euskadi, la sexta edición de este sello refuerza la idea de que la gobernanza local de calidad es un elemento clave para la cohesión social y el desarrollo sostenible de toda la comunidad.

Es una señal de que la colaboración entre administraciones, ciudadanía y entidades regionales continúa fortaleciéndose para construir un marco institucional sólido, confiable y adaptable a los desafíos del siglo XXI.