El Gobierno Vasco activa la convocatoria LANHITZ para este año, destinando 2,5 millones de euros para promover el uso del euskera en el sector privado a través de cuatro modalidades con distintos requisitos y plazos.

En Euskadi, el Gobierno Vasco ha puesto en marcha la convocatoria LANHITZ para este año, con una dotación total de 2.500.000 euros, un incremento del 13,6% respecto al ejercicio anterior. El objetivo es claro: impulsar el uso y la presencia del euskera en los centros de trabajo del sector privado, algo que las autoridades señalan como clave para la normalización lingüística y la cohesión social en el territorio.

La medida se reparte en cuatro grupos, cada uno con condiciones propias y unos plazos de ejecución diferentes.

Primer grupo: 250.000 euros para apoyar actividades que hagan más visible el euskera dentro de la entidad, incluso si no existe un plan de euskera formalizado. Esta ayuda puede otorgarse durante un periodo máximo de cinco años, lo que facilita a las empresas que están dando sus primeros pasos en este ámbito a planificar a medio plazo y a medir resultados antes de estandarizarse por completo.

Segundo grupo: 200.000 euros para el diagnóstico de la situación del euskera en la entidad y el diseño del plan de euskera, así como para la realización de acciones puntuales para su puesta en marcha.

Las actividades de este grupo podrán ejecutarse durante un año. Con esta vía se busca identificar necesidades reales, establecer metas concretas y trazar una hoja de ruta clara para la implantación del euskera en la organización.

Tercer grupo: con base en el plan de euskera de la entidad y en el plan de gestión anual, la convocatoria prevé un presupuesto de 1.300.000 euros para actividades de promoción del uso y presencia del euskera. No podrán solicitar la ayuda de este grupo las entidades que ya la hayan pedido durante los últimos 18 años. Esta vía está pensada para proyectos de mayor alcance que requieran esfuerzos sostenidos y coordinación entre áreas, con un foco en acciones de promoción y adopción del idioma en distintos ámbitos de la empresa.

Cuarto grupo: desarrollo de proyectos lingüísticos estratégicos más allá del plan de euskera en entidades con una larga trayectoria en los planes de euskerra o en niveles avanzados de gestión del euskera.

Hay una partida de 750.000 euros para apoyar proyectos de este grupo, que buscan impulsar iniciativas de alto impacto y largo plazo, con resultados visibles en el entorno laboral y en la cultura corporativa.

El plazo de presentación de las solicitudes es de un mes a partir del día siguiente al de la publicación de la Orden en el Boletín Oficial del País Vasco (BOPV).

En conjunto, estas subvenciones buscan no solo repartir dinero, sino fomentar una visión a medio y largo plazo sobre cómo el euskera puede convertirse en una herramienta útil y natural en las empresas privadas.

Más allá de la cifra y de las cuatro líneas, esta convocatoria forma parte de una estrategia histórica de la Administración vasca para fortalecer el euskera en el ámbito laboral.

Aunque el euskera es lengua cooficial en la comunidad, las autoridades son conscientes de que su presencia en las empresas depende de compromisos sostenidos y de planes que conecten diagnóstico, acción y cultura corporativa.

En ese marco, LANHITZ se presenta como una pieza clave para fomentar, de forma gradual, el uso cotidiano del euskera: señalización, atención al cliente, comunicaciones internas, formación y prácticas laborales que hagan del idioma una herramienta útil en el día a día de las plantillas.

Se espera que estas ayudas faciliten la implantación de planes lingüísticos, mejoren la competitividad de las compañías y hagan del euskera un elemento visible y práctico en el tejido empresarial.