El Gobierno Vasco presenta Jauzia Gara, una estrategia para ampliar el uso social del euskera mediante nuevas alianzas entre instituciones, empresas, educación, cultura y sociedad civil, con foco en la convivencia y la cohesión.
El Lehendakari Imanol Pradales presentó este martes la estrategia para ampliar el uso social del euskera a través de la iniciativa Jauzia Gara. Junto a la vicelehendakari primera y consejera de Cultura y Política Lingüística, Ibone Bengoetxea, se reunió el Consejo Asesor del Euskera para sentar las bases de los retos actuales y definir las principales direcciones de los próximos años.
A lo largo de la sesión se dibujó un mapa claro de hacia dónde quiere ir el gobierno en materia de revitalización de la lengua, que ya ha dado pasos importantes en décadas anteriores, pero que ahora afronta transformaciones sociales nuevas que exigen respuestas diferentes.
El Lehendakari subrayó que hoy en día más personas que nunca saben euskera, pero el reto principal es su uso efectivo en distintos ámbitos de la vida cotidiana.
Por eso, la iniciativa Jauzia Gara se plantea como un marco para construir un nuevo paradigma que permita acelerar esa revitalización, abriéndose a experiencias y agentes de distinto origen.
En el último año, según sus palabras, se han abierto nuevos caminos gracias a proyectos y procesos que están impulsando alianzas y comunidades entorno a la lengua.
La propuesta se asienta sobre tres direcciones complementarias. En primer lugar, se propone actualizar las políticas públicas para que estén a la altura de realidades como la migración, la diversidad y las transformaciones sociales, siempre con la idea de reforzar la cohesión social y el sentido de pertenencia.
En segundo lugar, se busca reforzar las condiciones y las alianzas que faciliten un uso natural del euskera, activando colaboraciones entre instituciones, empresas, comunidad educativa, agentes culturales y la sociedad en general.
Y en tercer lugar, se propone reforzar los vínculos emocionales con el euskera, aumentando la motivación, el apego y el sentimiento de comunidad hacia la lengua.
El Lehendakari insistió en la necesidad de seguir activando redes y espacios de cooperación entre el mundo del euskera, las empresas, el ámbito educativo, los agentes culturales, las instituciones locales y los movimientos sociales para impulsar el uso social de la lengua.
Dentro de ese marco, se han citado distintas iniciativas y nuevos espacios de comunidad y cooperación que el Gobierno Vasco está promoviendo junto a diversos agentes.
El salto en el uso del euskera, avanzó, se jugará especialmente en el ámbito laboral, en el tiempo libre, en los entornos digitales, en los municipios y en las relaciones cotidianas entre las personas.
Otra pieza clave es el refuerzo de los vínculos emocionales con la lengua. El Lehendakari señaló que el objetivo es que el euskera gane prestige y se perciba como una herramienta cercana, natural y deseable para cada persona.
En este sentido, destacó la importancia de los procesos de escucha activa, como Euskararen Ahotsak, que buscan entender las distintas percepciones y experiencias ciudadanas respecto a la lengua.
También señaló que el III Congreso Mundial del Euskera será un hito importante para abrir un diálogo amplio y compartido sobre el futuro del euskera, con una mirada internacional pero anclada en los retos y oportunidades de Euskadi.
Para terminar, Pradales llamó a la corresponsabilidad colectiva para dar un nuevo impulso a la revitalización de la lengua. Afirmó que el objetivo del Gobierno Vasco es avanzar desde amplios consensos, con voluntad de escucha y mejora continua, y defendió que el futuro del euskera solo podrá construirse de forma compartida entre instituciones, agentes sociales y la ciudadanía.
El Consejo Asesor del Euskera es un órgano de asesoramiento, reflexión y propuesta en materia de euskera. Su objetivo es orientar en el proceso de normalización y revitalización y fomentar la cooperación entre la administración y la sociedad. Está compuesto por representantes de las administraciones públicas, responsables de educación y política lingüística, representantes del mundo del euskera y expertos de diferentes ámbitos.
Participan el Gobierno Vasco, diputaciones forales, EUDEL, UEMA, Euskaltzaindia, parlamentarios y expertos en lengua, educación, cultura, sociedad y ámbito socioeconómico, entre otros.
Con este marco, el Gobierno Vasco pretende que la revitalización del euskera no sea una etiqueta más, sino una realidad viva que se vea en el día a día de las personas, en el trabajo, en la escuela, en las redes y en los momentos de ocio.
Históricamente, el euskera ha atravesado fases de impulso y de pausa, y los responsables políticos recuerdan que las transformaciones sociales de las últimas décadas han hecho que la normalización sea un proceso dinámico que exige adaptación continua y escucha atenta a las comunidades que lo hablan y lo viven.