El Gobierno Vasco ha puesto en marcha medidas de protección y seguimiento en torno a la final de la Europa League en San Mamés, que enfrenta al Tottenham y al Manchester United, ante la llegada de miles de aficionados británicos.

En Euskal Herria, específicamente en la ciudad de Bilbao, la final de la Europa League generó un importante dispositivo de seguridad y atención ciudadana por parte del Gobierno Vasco.

La final, que enfrentará a los equipos del Tottenham y el Manchester United en el estadio de San Mamés, reunió a miles de aficionados británicos provenientes de diferentes regiones del Reino Unido.

Se estima que aproximadamente 25.000 seguidores del fútbol de todas partes viajarán a Bilbao, lo que ha llevado a las autoridades a activar el Plan de Protección Civil de Euskadi, conocido como LABI, en su fase de alerta.

La activación de esta fase de alerta implica un seguimiento exhaustivo y constante de la situación, así como la preparación para posibles escenarios de emergencia.

Aunque no existen indicios inmediatos de riesgos graves, las autoridades consideran importante estar prevenidas ante cualquier eventualidad que pueda surgir, como aglomeraciones, altercados o incidentes relacionados con la movilidad y la seguridad.

El LABI fue implementado por primera vez en 2011 para responder a situaciones de emergencia en Euskadi, y desde entonces ha sido un pilar en la gestión de crisis públicas en la región.

Entre las principales acciones a realizar durante esta fase de alerta se encuentran la comunicación constante de información relevante tanto a los servicios de emergencia como a la población, para mantener la coordinación y la transparencia.

Además, se han dispuesto movimientos estratégicos de efectivos y recursos, para facilitar una respuesta rápida en caso de ser necesaria. La revisión y comprobación de procedimientos, medios técnicos y recursos disponibles también forman parte de las medidas preventivas, garantizando que todo esté en óptimas condiciones ante cualquier eventualidad.

En términos de seguridad, se reforzarán los controles en accesos al estadio, así como en puntos de concentración de aficionados, con el objetivo de prevenir incidentes y facilitar la movilidad.

Las fuerzas policiales locales, junto con los servicios de emergencia, han establecido un plan conjunto para controlar la situación y responder rápidamente ante cualquier problema.

La final de la Europa League, que se disputará en el histórico estadio de San Mamés, tiene una gran importancia tanto deportiva como social. Esta competición, organizada por la UEFA, cuenta con una historia que data desde 1971 y ha evolucionado en importancia a lo largo de los años. Equipos como Inter de Milán, Atlético de Madrid y Fulham han sido campeones en diferentes ediciones.

En los últimos años, Bilbao ha dado una muestra de su capacidad organizativa en eventos deportivos de gran magnitud, como la celebración de la edición de la Copa del Mundo de Atletismo en 2015, que atrajo a deportistas de élite y público internacional.

La activación del LABI en esta ocasión refleja también la experiencia y preparación de la región para gestionar eventos de alta demanda, garantizando la seguridad y tranquilidad de todos los asistentes.

Mientras tanto, las autoridades hacen un llamado a la colaboración ciudadana y a los visitantes para mantener una actitud responsable y respetuosa, contribuyendo así a que el evento se desarrolle de manera ordenada y segura para todos.