Una mirada detallada a cómo Euskadi aborda la epilepsia con una unidad de epilepsia refractaria de referencia, resultados clínicos destacados y un enfoque integral que acompaña a pacientes y familias.

Este 26 de marzo, Día Mundial de la Concienciación sobre la Epilepsia, Euskadi pone sobre la mesa una realidad que afecta a casi 28.000 personas. En la comunidad hay constancia de que la epilepsia es una de las enfermedades neurológicas crónicas más frecuentes y, además, representa el 20% de las urgencias neurológicas.

Estas cifras revelan la relevancia de contar con una atención médica rápida, coordinada y de calidad para no dejar desamparadas a las personas que conviven con la enfermedad.\n\nEn Euskadi, Osakidetza dispone de la Unidad de Epilepsia Refractaria en el Hospital Universitario Cruces. Esta unidad no solo es un referente regional, sino que también forma parte del Sistema Nacional de Salud como CSUR, es decir, una estructura especializada para atender casos complejos.

Su trayectoria, que arranca en 1995 con la creación de la primera unidad de epilepsia de la sanidad pública, se ha ido consolidando y, desde 2015, cuenta con la acreditación estatal como Centro, Servicio y Unidad de Referencia para epilepsia refractaria.

Esto implica que atiende pacientes de Euskadi y de zonas limítrofes como Cantabria, Burgos, Palencia, La Rioja y Navarra.\n\nEl desempeño clínico de la unidad es notable. En el ámbito de la cirugía resectiva, el último año mostró resultados muy positivos: entre las personas con epilepsias lesionales, el 100% quedó libre de crisis; entre las de epilepsias no lesionales, aproximadamente la mitad consiguió la ausencia de crisis.

Por su parte, la termocoagulación, una técnica menos invasiva que utiliza energía térmica para eliminar el foco originador de las crisis, logró que dos tercios de los pacientes redujeran sus crisis en más de la mitad y que un 40% permaneciese libre de crisis al menos durante un año.

Estos datos colocan a la unidad entre las más completas de España en epilepsia quirúrgica y reflejan un enfoque integrado que combina tecnología avanzada, experiencia acumulada y trabajo multidisciplinar.\n\nLa atención no se limita a las salas de cirugía. La unidad funciona dentro de un marco más amplio orientado a la cronicidad y a la atención personalizada e interdisciplinar, parte de las 24 líneas estratégicas del Pacto Vasco de Salud.

El objetivo es garantizar un tratamiento accesible, oportuno y de calidad, con un acompañamiento continuo para pacientes y familias. En este sentido, el equipo de Epilepsia Refractaria no solo se centra en la enfermedad, sino que también promueve la humanización de la asistencia y la educación de las personas afectadas a través de iniciativas como la Escuela de Pacientes de Epilepsia, liderada por Enfermería.

Allí se ofrecen sesiones periódicas para mejorar el conocimiento de la enfermedad, proporcionar estrategias de afrontamiento, reducir el estigma y crear un espacio seguro de apoyo y comunidad.\n\nLa epilepsia, como señala la evidencia, afecta a todas las edades. En Euskadi, se diagnosticaron 2.168 nuevos casos en 2025, con una incidencia algo mayor entre mujeres (1.174) que entre hombres (994). Los grupos de edad con mayor carga residen en la población adulta joven y de mediana edad (18–45 años con 519 casos; 46–75 años con 855 casos), seguidos de menores de 18 años (329) y mayores de 75 (465).

A nivel de pronóstico, se estima que hasta un 70% de las personas con epilepsia puede controlar sus crisis con medicación adecuada, mientras que un 30% presenta epilepsia farmacorresistente, una situación compleja que requiere recursos avanzados y una organización multidisciplinar como la que ofrece el CSUR de Cruces.\n\nEntre los elementos que sustentan este modelo de atención, destaca la atención integral y coordinada, el diagnóstico precoz y el acompañamiento continuo a pacientes y familias.

Además de su labor clínica de alta complejidad, el Hospital impulsa la colaboración con asociaciones de pacientes y diversas iniciativas de humanización.

Todo ello refuerza el compromiso de Osakidetza con una atención accesible, especializada y de calidad, además de la promoción de hábitos de vida saludables y la prevención para reducir la aparición de crisis.

En definitiva, la historia de la Unidad de Epilepsia Refractaria del Cruces es la historia de una red que no deja a nadie atrás, de un esfuerzo por entender la enfermedad y mejorar la vida de quienes la padecen.\n