La Comunidad Autónoma presenta una inversión de 127 millones de euros para políticas de inclusión y 76 millones para mantener puestos en Centros Especiales de Empleo, destacando que la inclusión laboral es esencial para la cohesión social y la competitividad.
En Euskadi, el Gobierno regional, a través de Lanbide, ha comunicado un compromiso institucional claro: la inversión en políticas de inclusión supera los 127 millones de euros.
Además, la convocatoria para mantener puestos de trabajo en los Centros Especiales de Empleo para el periodo 2025-2026 asciende a más de 76 millones.
Estas cifras, explican desde el Ejecutivo, permiten que miles de personas puedan construir su proyecto de vida con autonomía y dignidad.
El Vicelehendakari y consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, ha puesto en valor el modelo vasco de inclusión sociolaboral durante la presentación del Balance 2025 de EHLABE, asociación de entidades no lucrativas que fomentan la inserción y el empleo de personas con discapacidad.
Según él, Euskadi cuenta con un modelo sólido, eficaz y reconocido a nivel europeo, que demuestra que es posible combinar competitividad económica con cohesión social.
El compromiso presupuestario por parte del Departamento de Economía, Trabajo y Empleo, a través de Lanbide, dista de ser una ayuda puntual: es una inversión sostenida que crea valor, cohesión y oportunidades para toda la comunidad.
Además, Torres recordó que la inversión para mantener puestos de trabajo en centros protegidos para personas con discapacidad es una prioridad para este Gobierno, y añadió que, detrás de estas cifras, hay miles de personas que pueden desarrollar su vida con autonomía y dignidad.
Un indicador destacable es la tasa de actividad de las personas con discapacidad, que se sitúa en el 45,7 por ciento, la más alta del Estado y diez puntos por encima de la media española (35,4 por ciento), según datos de EHLABE y del Observatorio sobre Discapacidad y Mercado de Trabajo en España.
Este dato demuestra que con políticas sostenidas, cooperación entre distintos actores y un modelo claro, los resultados llegan.
Torres valoró también el impacto del modelo impulsado por EHLABE, que en 2025 ha vuelto a demostrar su capacidad para generar empleo, acompañar a las personas en su itinerario laboral y crear valor económico y social para todo Euskadi.
El año pasado, las 15 entidades de iniciativa social que forman la asociación dieron empleo a un total de 8.746 personas con discapacidad, cifra ligeramente superior a la del año anterior y, no menos importante, la más alta registrada en Euskadi hasta la fecha.
Para cerrar, el Vicelehendakari subrayó la necesidad de seguir avanzando mediante la colaboración entre administraciones, empresas y entidades sociales.
La inclusión laboral no puede depender de unos pocos actores; debe ser un objetivo compartido por toda la sociedad. En su visión, estas políticas tienen un carácter estratégico dentro de la acción de gobierno: una economía que reparte oportunidades, un mercado de trabajo que integra y unas instituciones que lideran transformaciones justas.
En definitiva, un modelo de país en el que la inclusión de las personas con discapacidad es pieza central.