La visita de Bragi Guðbrandsson refuerza el proceso de implementación del Barnahus en Euskadi, un enfoque que unifica servicios para atender a menores víctimas de violencia sexual sin revictimización.
En Euskadi se acelera la implantación del Barnahus, un modelo que integra en un mismo entorno servicios sociales, justicia, salud, educación y seguridad para atender de forma coordinada a niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia sexual.
La visita de Bragi Guðbrandsson, miembro del Comité de Derechos del Niño de las Naciones Unidas y fundador del Barnahus en Islandia, refuerza ese camino y subraya la importancia de convertir la protección de la infancia en una responsabilidad compartida entre las instituciones.
La noticia llega en el marco del Congreso Internacional Barnahus celebrado en Barcelona el 6 de febrero, organizado por Save the Children, que reunió a voces expertas para compartir evidencias, buenas prácticas y retos pendientes.
Durante su paso por la capital alavesa, Guðbrandsson pudo conocer de primera mano el recurso y su modelo de intervención, así como intercambiar impresiones con representantes del Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Álava y el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, además de mantener un espacio de encuentro con profesionales implicados en su puesta en marcha.
El propio fundador del modelo Barnahus y miembro del Comité de Derechos del Niño recordó que en 2021 “solo hablábamos de una idea y de una aspiración compartida”.
Hoy, la Barnahus avanza hacia una realidad que sitúa a la infancia en el centro de la respuesta, con una atención coordinada que busca evitar la revictimización y mejorar la experiencia de las víctimas frente a la justicia y los servicios públicos.
Este fortalecimiento de la coordinación institucional es celebrado por las autoridades vascas como un paso decisivo para garantizar respuestas más humanas, rápidas y eficaces.
La consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno Vasco, Nerea Melgosa, destacó que la visita de Guðbrandsson “refuerza el compromiso de Euskadi con un modelo de atención integral que coloca a los niños y las niñas en el centro y evita cualquier revictimización”.
Además, afirmó que contar con la mirada de quien impulsó Barnahus supone un respaldo internacional y una oportunidad para seguir mejorando la coordinación entre instituciones en la protección de la infancia.
La directora de Save the Children en Euskadi, Charo Arranz, añadió que la puesta en marcha de Barnahus en Euskadi es un hito esencial para garantizar que los menores víctimas de violencia sexual reciban una atención que respete sus tiempos y sus necesidades.
La forma en que las instituciones responden y acompañan a cada menor marcará, en muchos casos, su proceso de recuperación y su futuro.
Durante la visita, Guðbrandsson conoció de primera mano el recurso y el modelo de intervención, y sostuvo encuentros con responsables del Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Álava (con el Diputado de Políticas Sociales, Gorka Urtaran) y el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz (con el concejal de Políticas Sociales, Lucho Royero), además de compartir espacios de aprendizaje con profesionales involucrados en su implementación.
Esta jornada permitió intercambiar aprendizajes internacionales y subrayar la relevancia institucional y social del recurso.
Esta visita se enmarca en un proceso que ya ha permitido avanzar hacia la apertura del recurso en Vitoria-Gasteiz y que ha contado con hitos institucionales, acuerdos de colaboración, preparación técnica y formación de equipos.
El objetivo es lograr un modelo que, por primera vez, reúna bajo un mismo techo servicios sociales, justicia, salud, educación y seguridad para responder a la violencia contra la infancia con una mirada integral, sensible y respetuosa.
Un factor clave es la necesidad de reforzar la respuesta pública ante la violencia sexual infantil. Según datos citados por Save the Children, uno de cada cinco menores en Euskadi podría haber sufrido violencia sexual y la mitad de las víctimas es menor de edad.
Entre 2020 y 2023 la Ertzaintza registró 1.009 denuncias por delitos sexuales con víctimas menores, cifras que resaltan la urgencia de seguir fortaleciendo la coordinación entre instituciones.
En este contexto, Barnahus se presenta como una herramienta decisiva para reducir el impacto emocional en las víctimas y mejorar la cooperación entre servicios.
Save the Children desempeña un papel clave como organización de referencia en la promoción del modelo Barnahus en Euskadi y en el Estado, acompañando procesos de implementación, impulsando formación especializada y contribuyendo a consolidar estándares de calidad y evaluación.
Además, la organización es miembro de la red europea Barnahus Network, una red singular en el mundo que impulsa el modelo Barnahus con todas las garantías.
En Euskadi, el avance hacia la apertura del recurso en Vitoria-Gasteiz ha contado con un recorrido que combina impulso institucional, acuerdos de colaboración, formación técnica y aprendizaje a través de visitas a otros recursos.
El camino hacia una atención centrada en la infancia y libre de revictimización sigue adelante, con el compromiso de que ninguna menor tenga que “empezar de nuevo” su relato ante distintas instancias.