El Gobierno Vasco retrasa la adjudicación del contrato de consolidación del dique de abrigo del puerto de Mutriku para adaptar el presupuesto a las condiciones laborales vigentes tras la actualización del convenio del sector de la construcción.

En el País Vasco, el Departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca ha decidido suspender de forma temporal la adjudicación del contrato de obras para la consolidación del dique de abrigo del puerto de Mutriku, que se encontraba en fase de licitación, con el objetivo de actualizar el presupuesto de la obra de acuerdo con las condiciones laborales vigentes.

Esta revisión presupuestaria, que se expresa en euros, busca garantizar que los costes reflejados en el proyecto estén alineados con el marco laboral actual y con las remuneraciones, primas y condiciones previstas en el nuevo convenio del sector de la construcción.

La medida se sustenta en que, durante la elaboración del proyecto y del presupuesto de licitación, se tomó como referencia un convenio colectivo que estaba vigente en aquel momento, pero que fue sustituido por otro nuevo que rige en la actualidad.

Como consecuencia, las condiciones económicas recogidas inicialmente en el presupuesto no incorporan las actualizaciones derivadas del convenio vigente al momento de la publicación de la licitación.

Ante esta discrepancia, los técnicos municipales han entendido necesario revisar los precios unitarios y adaptar el presupuesto a las condiciones laborales actuales, de modo que la oferta que se presente en la nueva licitación refleje con fidelidad los costes reales de ejecución.

Desde la perspectiva normativa, la contratación pública remarca que, cuando se detectan incidencias en la preparación del contrato que deben corregirse antes de continuar, la vía adecuada es desistir del procedimiento y reanudarlo una vez subsanadas las cuestiones pendientes.

En este caso, el Departamento iniciará de inmediato las actuaciones necesarias para subsanar la situación, actualizar el proyecto constructivo y ajustar el presupuesto al marco laboral vigente.

Una vez completada esta revisión, se reimpulsará la proceso de licitación en el menor plazo posible, procurando no perder la calidad prevista para la intervención y manteniendo la seguridad de la obra ante las imprevisibles condiciones del mar.

Históricamente, estas revisiones de precios unitarios ante cambios en el convenio laboral no son inéditas en la cultura de contratación pública de Euskadi.

Desde la década de 1990, la política de obras públicas de la comunidad autónoma ha mostrado una mayor capacidad de adaptación ante modificaciones de índole laboral y tecnológica, con el objetivo de evitar desinversiones y garantizar la viabilidad de infraestructuras estratégicas.

En el caso particular de Mutriku, la intervención en el dique de abrigo forma parte de una estrategia portuaria regional orientada a proteger la navegación y a reforzar la conectividad en Debabarrena, un territorio que ha recibido inversiones continuas para mejorar su seguridad portuaria y su resiliencia ante temporales y marejadas.

Si bien en el presente análisis se trata de una actualización administrativa, las lecciones aprendidas de proyectos anteriores han mejorado la coordinación entre los servicios técnicos y las empresas constructoras, permitiendo que, cuando se reactive la licitación, el proceso se desarrolle con mayor predictibilidad de costes.

En términos generales, este tipo de actualizaciones de precios, expresados en euros, ayuda a evitar que subidas imprevisibles de la mano de obra generen desequilibrios presupuestarios o retrasos en la ejecución, preservando la calidad de la obra y la seguridad de los trabajadores.

En definitiva, la decisión de revaluar el contrato de Mutriku no implica una renuncia a la inversión prevista, sino una apuesta por la integridad técnica y la equidad laboral, ajustando las partidas a las condiciones reales del mercado y preparando un nuevo concurso que refleje fielmente las condiciones vigentes del sector de la construcción.La adjudicación, cuando se vuelva a convocar, buscará mantener la transparencia y la competencia entre empresas, al tiempo que garantiza que el presupuesto corregido, con sus precios unitarios revisados, cubra las necesidades de la infraestructura portuaria y aporte, a largo plazo, seguridad y eficiencia para la comunidad.