El Gobierno Vasco aprueba una convocatoria de ayudas para organizar congresos y reuniones científicas durante 2026, con dos modalidades, reparto en dos semestres y prioridad a jóvenes investigadoras, reducción de inscripciones y cobertura parcial de gastos.

En Euskadi, el Departamento de Ciencia, Universidades e Innovación ha aprobado una convocatoria de ayudas para la organización de congresos y reuniones científicas durante 2026, con un presupuesto total de 400.000 euros.\\nLa medida, anunciada por el Gobierno Vasco, busca convertir a Euskadi en un polo de referencia para el intercambio de conocimiento de vanguardia y para proyectar internacionalmente su sistema científico.\\n\\nLa idea central es facilitar que institutos, universidades y grupos de investigación puedan presentar sus avances más recientes ante audiencias nacionales e internacionales, en un formato de ponencias y encuentros técnicos que propicien el diálogo entre especialistas.

El programa se estructura en dos modalidades: por un lado, congresos con sesiones de ponencias y presentaciones de resultados; por otro, reuniones científicas centradas en el intercambio técnico entre expertos.\\n\\nUno de los objetivos estratégicos es equilibrar la balanza de género y dar espacio a jóvenes investigadoras y investigadores. El apoyo económico está diseñado para reducir las cuotas de inscripción y cubrir, de forma parcial, gastos de desplazamiento y alojamiento, de modo que sea más factible para equipos emergentes o menos favorecidos asistir a estos actos.\\n\\nEl reparto presupuestario señala dos tramos de 200.000 euros para cada semestre del año 2026. En concreto, las ayudas pueden alcanzar hasta 20.000 euros en el caso de congresos internacionales, un dato que subraya el compromiso de abrir la puerta a foros con una presencia internacional más amplia.

Podrán acceder a estas subvenciones los agentes acreditados de la Red Vasca de Ciencia, Tecnología e Innovación.\\n\\nHistóricamente, Euskadi ha construido un marco institucional de apoyo a la investigación y a la difusión del conocimiento que ha facilitado la colaboración entre universidades, centros de investigación y empresa.

Esta convocatoria se inscribe en esa tradición, reforzando la idea de que el conocimiento no solo se genera en los laboratorios, sino que debe circular, debatirse y aplicarse.\\n\\nAdemás, la medida podría impulsar la movilidad de investigadores jóvenes, fomentar alianzas entre centros vasco y socios internacionales y atraer talento de fuera, a la vez que fortalece la visibilidad de proyectos locales ante foros globales.

El programa, vigente para 2026, encaja con el objetivo de incrementar la excelencia científica y la difusión de resultados de investigación en la Comunidad Autónoma.\\n\\nPara los lectores curiosos, vale la pena recordar que Euskadi, desde décadas atrás, ha diseñado estrategias para convertir su territorio en un laboratorio vivo de innovación, apoyando ferias científicas, redes de investigadores y cooperación transfronteriza.

Estas ayudas se enmarcan en ese legado y pueden tener efectos multiplicadores: más publicaciones, mayor acceso a financiación externa y una mayor participación de estudiantes en proyectos prácticos.

Si se ejecuta con rigor, la convocatoria puede ser un motor para la juventud científica local y una señal clara de que la realidad vasca está conectada con el mundo.