Euskadi afronta un episodio de calor persistente que mantiene la alerta naranja. Aunque las temperaturas podrían no ser tan extremas como en días anteriores, el calor continúa y el Plan de Protección Civil LABI permanece activo.

En Euskadi, la salida de este episodio excepcional de altas temperaturas será progresiva. Aunque en los próximos días no se esperan valores de calor tan altos como los vividos en días anteriores, el calor, lejos de desaparecer de golpe, se mantendrá y nos situaremos en un nivel de alerta naranja por temperaturas altas persistentes, al menos hoy jueves en todo Euskadi y el viernes en todas las zonas con excepción de la zona costera.

Por ello, debido a la persistencia de altas temperaturas, el Plan de Protección Civil de Euskadi – Larrialdiei Aurre Egiteko Bidea LABI está en fase de alerta, fase previa a su total desactivación, y las funciones de seguimiento, evaluación y previsión continúan mediante la Mesa Técnica ubicada en el Centro de Coordinación de Emergencias SOS DEIAK.

En los últimos años hemos visto que las olas de calor son episodios que se repiten con más frecuencia y, aunque la intensidad puede variar, su impacto en la salud y en la vida diaria se nota.

Este marco de actuación existe precisamente para coordinar a las distintas administraciones y tomar medidas rápidas cuando la temperatura se eleva de forma extraordinaria.

Para la población, estas situaciones requieren precaución: hidratarse con frecuencia, evitar la exposición directa al sol en las horas centrales y, especialmente, cuidar a personas mayores, niños y personas con enfermedades crónicas.

Las autoridades también recomiendan revisar ventilación y, si es posible, buscar lugares frescos y bien ventilados.

A nivel institucional, la Mesa Técnica y el Centro de Coordinación de Emergencias SOS DEIAK siguen monitorizando la evolución de las temperaturas, evaluando riesgos y ajustando las recomendaciones.

Aunque el objetivo es avanzar hacia la desactivación total del plan, en este momento la situación aún exige vigilancia constante para evitar incidencias graves y para responder con rapidez ante cualquier imprevisto.

Históricamente, Euskadi ha ido incorporando lecciones de gestión de calor en sus planes de emergencia. El LABI, creado para coordinar respuestas ante emergencias, ha ganado herramientas de pronóstico y coordinación que permiten activar medidas preventivas antes de que el calor alcance niveles peligrosos.

Este enfoque integral, unido a la experiencia de los últimos años, facilita que la población reciba instrucciones claras y que los servicios públicos prioricen la salud y la seguridad de la gente.

En resumen, el episodio actual de calor en Euskadi es intenso pero está evolucionando hacia una salida gradual, con la alerta naranja vigente y una vigilancia continua.

Si la temperatura se modera, el LABI podría avanzar hacia la desactivación total, pero por ahora lo más sensato es mantener las precauciones y seguir las indicaciones oficiales para minimizar riesgos.