Explicación detallada de la ampliación de la alerta roja por altas temperaturas en Euskadi para el 23 y 24 de junio, con zonas, franjas horarias y recomendaciones para la población.

La ola de calor en Euskadi no da tregua y, ante la previsión de que las temperaturas se mantengan muy altas, la Dirección de Atención de Emergencias y Meteorología del Gobierno Vasco ha decidido ampliar la alerta roja para este martes 23 de junio y también para el miércoles 24 de junio.

El objetivo es que las instituciones y la ciudadanía estén preparadas para gestionar el episodio de calor extremo que afectará a buena parte del territorio en las horas centrales del día.

Según Euskalmet, la Agencia Vasca de Meteorología, las temperaturas máximas podrían acercarse o rozar los 40 ºC en varias zonas y dejar noches muy cálidas en todo el territorio.

En el conjunto de Euskadi se han definido tres grandes áreas para el registro de temperaturas y alerta. La zona cantábrica interior, la zona de transición y el eje del Ebro serán las más afectadas por la alerta roja entre las 12:00 y las 20:00 horas.

En estas zonas, las máximas se esperan en torno a 40 ºC, con ligeras variaciones según municipio. En la costa, por su parte, la alerta cambia de color y se activa una alerta naranja por altas temperaturas extremas entre las 12:00 y las 18:00, con máximas previstas alrededor de 35 ºC.

Adicionalmente, la meteorología indica que las noches serán muy cálidas en todo el territorio, por lo que la alerta naranja por calor persistente se mantiene de 00:00 a 24:00 para ambos días.

Los datos actuales sitúan el martes 23 de junio con máximas de unos 40 ºC en la zona cantábrica interior, alrededor de 39 ºC en la zona de transición y cerca de 40 ºC en el eje del Ebro.

El litoral presentará temperaturas máximas más contenidas, pero igualmente elevadas, especialmente en las franjas costeras. Para el miércoles 24 de junio, la previsión mantiene la misma distribución: máximas de ~40 ºC en la cantábrica interior, ~39 ºC en transición y Ebro, y hasta 36 ºC en la costa.

En este marco, Euskalmet mantiene la alerta naranja por calor extremo durante las horas centrales de cada jornada, reforzando la necesidad de estar alerta ante el calor y sus efectos.

La extensión de la alarma se produce tras un episodio que ya obligó a activar la alarma roja entre las 12:00 y las 20:00 horas el lunes 22 de junio, con máximas previstas de 37 ºC en la costa, 40 ºC en la cantábrica interior, 39 ºC en transición y 40 ºC en el eje del Ebro.

En ese contexto, y con la festividad de San Juan acercándose y las hogueras previstas en numerosos municipios, la Dirección de Atención de Emergencias y Meteorología recomienda a las instituciones competentes analizar la situación en cada municipio y, de ser necesario, evitar el encendido de hogueras en zonas próximas a masas forestales para reducir el riesgo de incendios.

Además, el Departamento de Seguridad ha declarado este lunes, a partir de las 12:00 horas, la Fase de Emergencia: Situación 0 del LABI para realizar el seguimiento, evaluación y previsión del episodio.

RECOMENDACIONES GENERALES

La Dirección de Atención de Emergencias y Meteorología del Gobierno Vasco subraya medidas para prevenir y mitigar los efectos de las altas temperaturas.

Entre ellas, conviene evitar la exposición al sol en las horas centrales del día y proteger a bebés y personas vulnerables. Hay que vestir ropa ligera y transpirable, usar sombrero y protección solar, y mantener la casa lo más fresca posible: cerrar ventanas y persianas en las horas más cálidas, ventilar por la noche y evitar la utilización de electrodomésticos que generen calor durante el día.

Los ventiladores pueden ayudar, pero su efecto se reduce cuando la temperatura ambiente supera los 35 ºC.

Para refrescarse, se recomiendan duchas o baños de agua fría y, si es posible, pasar parte del tiempo en lugares climatizados. En caso de no poder mantener la vivienda fresca, se sugiere salir a entornos con aire acondicionado al menos 2 o 3 horas al día.

HIDRATACIÓN Y ALIMENTACIÓN

Beber agua y otros líquidos de forma regular, sin esperar a tener sed, y evitar bebidas con cafeína, alcohol o alto contenido en azúcar, que favorecen la deshidratación.

Aumentar el consumo de frutas, verduras y ensaladas para reponer sales minerales. Evitar comidas pesadas que dificulten la adaptación al calor.

CUIDADO DE LAS PERSONAS MÁS VULNERABLES

Prestar especial atención a bebés, menores, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, personas mayores y personas con enfermedades.

Nunca dejar a nadie dentro de un coche, aunque sea a la sombra. Si viven solas, vigílelas con una visita diaria.

PREVENCIÓN EN EL ÁMBITO LABORAL

Planificar los trabajos para evitar las horas de mayor calor, hidratarse con frecuencia, disponer de zonas refrigeradas y acceso a agua para pausas, y usar ropa ligera y protección solar.

También se recomienda evitar zonas de agua estancada para prevenir enfermedades transmitidas por vectores.

En caso de emergencia, llamar al 112. Se puede consultar el pronóstico actualizado en la web de Euskalmet y en su cuenta oficial en X.

DATOS HISTÓRICOS Y CONTEXTO

Aunque cada episodio es distinto, los veranos en Euskadi han mostrado una tendencia hacia olas de calor más intensas en las últimas temporadas.

En los años recientes, las temperaturas extremas y las noches tropicales se han convertido en un fenómeno cada vez más frecuente, lo que ha llevado a reforzar protocolos y planes de protección de la salud, como el Plan de Calor 2026 del Departamento de Salud.

Esta experiencia impulsa a las autoridades a insistir en la preparación de la población y de los servicios públicos ante futuras olas de calor, y a recordar que el calor extremo puede afectar por igual a personas jóvenes y sanas si no se toman medidas adecuadas.

En definitiva, estos dos días serán de alerta alta en gran parte del territorio; por eso es clave seguir las indicaciones oficiales, mantener la información actualizada y protegerse del calor de forma proactiva para reducir riesgos a corto y medio plazo.

La combinación de calor intenso, noches cálidas y actividad humana cercana a zonas forestales hace que la vigilancia y la prevención sean prioridad en estas jornadas.