Un nuevo informe de la industria revela un aumento significativo de las matriculaciones de EV en la mayor parte de Estados Unidos durante el tercer trimestre de 2025, con especial impacto en Michigan y Nevada, y con posibles apoyos fiscales e inversiones en infraestructura.
Un informe reciente de la Alliance for Automotive Innovation, publicado a principios de 2025, muestra que las matriculaciones de vehículos eléctricos experimentaron un repunte notorio en 39 estados durante el tercer trimestre de 2025.
Aunque algunos analistas señalan que los EV siguen siendo, en promedio, más pesados que los autos de gasolina por la configuración de sus baterías, este factor no ha impedido que la adopción se amplíe.
Supuestamente, el interés de los consumidores y las empresas por una movilidad más limpia ha generado una demanda sostenida a pesar de ese reto técnico, y las cifras oficiales apuntan a una expansión significativa del parque circulante de autos eléctricos.
Según el informe Get Connected, los vehículos eléctricos representaron el 10,6% de las ventas de autos en los primeros tres trimestres de 2025, una cuota que evidencia el movimiento hacia una flota más electrificada en la nación.
Este dato coloca a los EV en una posición cada vez más determinante dentro del conjunto de ventas del sector, aun cuando la economía general transita por un periodo de cambios.
Entre los estados analizados, Michigan registró la mayor subida interanual, con un incremento de 4,8 puntos porcentuales, lo que sitúa a ese estado como uno de los principales impulsores de la tendencia en el periodo evaluado.
La lectura de ese comportamiento sugiere que las autoridades locales siguen promoviendo políticas de apoyo a la electrificación, desde mejoras en la infraestructura hasta incentivos regionales.
Supuestamente, estas políticas ayudan a que los conductores se decanten por modelos eléctricos ante un conjunto de beneficios percibidos.
Otros estados mostraron aumentos relevantes en el tercer trimestre de 2025. Nevada reportó un crecimiento importante, alcanzando aproximadamente un 17,34% de EV en su cuota anual YTD 2025. Florida, por su parte, mostró un incremento de 11,31% frente al mismo periodo del año anterior, mientras Colorado superó el 23,13% y Louisiana cerró con un avance de 3,79%.
Estos porcentajes ilustran que la adopción varía entre estados, pero que la tendencia hacia la electrificación de la flota se mantiene de forma generalizada.
Los datos, que recogieron las cifras de ventas y adopción de vehículos eléctricos, también señalan un cambio en la composición de la demanda: los EV comienzan a representar una parte más estable del mercado minorista de automoción, y la infraestructura de apoyo a la transición cobra cada vez más relevancia.
En el segundo plano, se mencionan inversiones planificadas para conectar redes de carga y para facilitar la recarga en zonas urbanas y rurales. En este sentido, se vislumbran inversiones públicas y privadas para acelerar la expansión de cargadores y la adopción de tecnologías de batería más eficientes.
En cuanto a incentivos, el panorama estadounidense ha estado marcado por estímulos fiscales que, supuestamente, buscan mantener el impulso de las ventas de EV.
Por ejemplo, se destaca un crédito fiscal para vehículos enchufables y modelos híbridos valorado en hasta €6.900, una medida que, presuntamente, ha contribuido a hacer más atractiva la compra de este tipo de vehículos para hogares y empresas. A la par, algunos estados y ciudades han asignado fondos para la red de carga: Nevada destinó cerca de €34,9 millones para expandir la infraestructura de estaciones de recarga, y Colorado reservó alrededor de €52,4 millones para crear una red de cargadores a lo largo del territorio.
Si bien estas cifras reflejan un impulso claro hacia la electrificación, también se advierte que el crecimiento puede depender de distintos factores: la evolución de las políticas fiscales, la disponibilidad de baterías y la estabilidad de los precios de la energía.
Las proyecciones a corto plazo sugieren que la tendencia continuará siempre que haya una coordinación entre incentivos, infraestructura y demanda de consumidores.
Presuntamente, la convergencia entre estas piezas podría definir el ritmo de adopción en los próximos trimestres, mientras las empresas del sector y las autoridades continúan trabajando para cerrar el cerco de costos y mejorar la experiencia del usuario.
En un marco más amplio, la electrificación de la movilidad forma parte de una trayectoria que ya lleva años en curso, con hitos significativos desde la década anterior y con una creciente integración entre industria, legislaciones y hábitos de consumo.
El nuevo informe aporta una lectura actualizada: una mayor presencia de EV en mercados diversos y un conjunto de iniciativas que buscan sostener ese crecimiento a través de inversiones, incentivos y mejoras en la infraestructura.
Si estas condiciones se mantienen, es plausible que la electrificación del transporte continúe avanzando de forma sostenida en el conjunto del país.