La cadena de moda para tallas grandes anunció el cierre de 151 tiendas en 2025 para reducir costes y enfocarse en canales y productos con más futuro. Te explicamos qué ha pasado y qué podría venir.
En 2025, Torrid anunció el cierre de 151 tiendas en todo el país, una cifra que sorprendió a muchos y que venía acompañada de explicaciones claras por parte de la dirección.
La marca, con sede en California y especializada en moda para mujeres con tallas grandes, afirmó que estos cierres no son un castigo a las ventas, sino una decisión estratégica para dejar las cuentas más sanas y volver a poner el negocio en el camino correcto.
La consejera delegada, Lisa Harper, explicó que se trata de reducir costes fijos y reubicar los recursos hacia áreas que realmente impulsan el crecimiento a largo plazo.
En palabras simples: menos tiendas, más eficacia y mejor uso del dinero de la empresa.
Entre los detalles del ajuste, Torrid indicó que lanzó cinco sub-marcas y reordenó por completo su surtido de productos para que se ajuste mejor a lo que sus clientas quieren y están dispuestas a pagar.
Esa reorganización de la oferta forma parte de la estrategia para mantener precios competitivos y reforzar la presencia de la marca en los canales que funcionan mejor.
En el informe del cuarto trimestre y del año fiscal 2025, la compañía señaló que, de las 151 tiendas que cerraron, 77 correspondían al último trimestre del año, lo que muestra que el plan de optimización se ejecutó de forma sostenida y con foco en resultados inmediatos y medios.
A día de hoy, Torrid señala haber entrado 2026 con una base operativa más sólida: canales optimizados, un catálogo de productos mejor alineado y una política de precios ajustada a las condiciones del mercado.
La empresa insiste en que estas medidas no buscan simplemente recortar costes, sino sentar las bases para una reactivación sostenida en el tiempo. Según Harper, “entramos en 2026 con fundamentos operativos fuertes; optimizados canales, producto y precios… estamos en el camino correcto y ya se aprecian los primeros signos de progreso”.
Para entender el alcance, conviene mirar el contexto: Torrid cerró 151 tiendas durante 2025 y, al cierre del tercer trimestre de ese año, tenía 560 tiendas abiertas.
Esto sitúa a la compañía en un proceso de redimensionamiento claro, típico de un sector minorista que ha visto cambios profundos en las preferencias de consumo y en los modelos de negocio.
En 2001 Torrid abrió su primera tienda, naciendo como una marca dedicada a la moda para mujeres con tallas grandes, y desde entonces ha dependido de una red de tiendas en centros comerciales para llegar a sus clientas.
La situación actual marca un giro hacia una mayor eficiencia operativa y un esfuerzo por impulsar la venta a través de canales que permiten una experiencia de compra más flexible y rentable.
El sellado de este proceso viene acompañado de un contexto más amplio: el comercio minorista en Estados Unidos ha tenido que adaptarse a cambios en el comportamiento de consumo, con mayor peso del comercio online y de las ventas omnicanales, y con el desafío de gestionar alquileres y costes fijos cada vez más caros.
En ese escenario, la dirección de Torrid se ha mostrado decidida a priorizar aquellas áreas con mayor probabilidad de generar beneficios sostenibles, al tiempo que mantiene la identidad de la marca para sus clientes habituales.
Los planes para el futuro inmediato pasan por reforzar la experiencia digital, optimizar inventario y concentrar esfuerzos en productos y formatos que demuestren ser más rentables.
Para un lector general, la explicación es simple: Torrid ha pasado de operar muchas tiendas en gran parte de su historia a centrarse en menos locales, pero con una oferta mejor diseñada y una estrategia de precios más ajustada, para que la empresa sea más resistente ante los vaivenes del sector y pueda invertir en crecimiento real a medio plazo.
En resumen, las cierres de 2025 son parte de un plan para gastar menos en lo que no funciona y gastar más en aquello que sí impulsa ventas y fidelidad a la marca.
Si todo sigue como se propone, es fácil esperar un Torrid más enfocado en calidad de servicio, presencia online y presencia selectiva en tiendas físicas, en lugar de una expansión a toda costa que supere los límites de rentabilidad.