Tesla anuncia que su sistema Full Self-Driving pasa a un modelo de suscripción mensual a partir del 14 de febrero, con posibles cambios para usuarios, reguladores y el negocio del software automotriz.

Tesla no se limita a vender un software: ahora propone convertir su sistema de conducción autónoma Full Self-Driving en una suscripción continua, una jugada que podría cambiar la forma en que los usuarios acceden a las funciones de automatización de sus vehículos.

La compañía, que ya ha mostrado avances en tecnologías de asistencia y conducción autónoma, indicó que el cambio de modelo se implementará a partir del 14 de febrero y que el software continuará funcionando como una herramienta de nivel 2, es decir, que requiere supervisión y atención constante por parte del conductor humano, sin desatender la responsabilidad que recae sobre el ocupante al volante.

En contextos regulatorios, las autoridades han mantenido un escrutinio significativo sobre estas tecnologías, y la transición a un modelo de suscripción podría acarrear nuevas dinámicas para la supervisión, actualización y seguridad del sistema.

La idea detrás de la suscripción es, según la propia empresa, garantizar acceso continuo a mejoras y a nuevas características sin que los usuarios tengan que pagar una compra grande de una vez.

Este enfoque ha generado expectativas y dudas entre analistas y conductores, porque coloca el software en un flujo de ingresos recurrente y dependiente de actualizaciones constantes, en lugar de una compra única que se amortiza con el tiempo.

El anuncio llega en un momento en que el segmento de vehículos con conducción asistida está bajo observación: reguladores de distintos países han pedido mayor claridad sobre qué puede hacer exactamente el software y qué ocurre cuando surgen fallos o condiciones de baja visibilidad.

El propio Elon Musk, máximo directivo de la empresa, comunicó a través de su red social X que la estrategia de FSD se orientaría hacia la suscripción, lo que implica que las actualizaciones y el acceso al software podrían depender de pagos mensuales en lugar de un pago inicial.

Aunque la compañía no ha publicado aún un precio oficial universal para la suscripción, algunos analistas señalan que, si la cifra fuera alrededor de 199 USD al mes, equivaldría, según conversiones aproximadas, a unos 183 EUR mensuales.

Es importante subrayar que esta cifra estaría sujeta a variaciones por región, impuestos y cambios en las políticas de venta. Supuestamente, este costo podría ser menor o mayor en determinadas áreas, y podría haber diferencias entre mercados o planes, dependiendo de características adicionales o de la adopción de variantes regionales del servicio.

La transición a un modelo de suscripción no es aislada: Tesla também ha enfatizado que el sistema de conducción autónoma, a pesar de su nomenclatura, se mantiene dentro de los límites de un nivel de automatización 2.

En este esquema, el conductor debe permanecer atento y preparado para intervenir en cualquier momento. A nivel técnico, la NHTSA (Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras) ha mantenido abiertas investigaciones sobre incidentes que involucran FSD, especialmente en escenarios de baja visibilidad, lo que subraya la necesidad de marcos regulatorios claros y de una transparencia continua por parte de las fabricantes.

Históricamente, el concepto de conducción autónoma ha atravesado múltiples etapas: desde prototipos y demostraciones públicas hasta modelos comerciales con suscripciones y planes de actualización continua.

En paralelo, el ecosistema automotriz ha visto how los proveedores de software y las plataformas de servicios se integran cada vez más en el valor de mercado de las marcas, elevando la importancia de la seguridad, la protección de datos y la experiencia del usuario.

El cambio de Tesla podría acelerar una tendencia en la que el software se convierte en el eje de negocio principal, más allá de la venta de coches en sí.

Para los consumidores, el cambio plantea preguntas sobre costos a largo plazo, acceso a nuevas funcionalidades, y la posibilidad de interrupciones de servicio si la suscripción no se mantiene.

También podría influir en la forma en que los seguros de automóvil evalúan el uso de funciones de conducción autónoma y en qué medida las capacidades del FSD pueden justificar primas más altas o más bajas.

En el frente histórico, no es la primera vez que una gran tecnológica implanta modelos de suscripción para funciones que antes eran de compra única; sin embargo, la consolidación de estas prácticas en el sector automotriz podría marcar un punto de inflexión en la manera en que las personas perciben y adquieren la autonomía vehicular.

En resumen, la decisión de Tesla de transitar FSD hacia una suscripción mensual, a la vez que mantiene el sistema como una tecnología de nivel 2 bajo supervisión, podría remodelar la forma en que los conductores acceden a herramientas de conducción autónoma, generar nuevas dinámicas de ingresos para la empresa y exigir respuestas más claras por parte de reguladores, aseguradoras y fabricantes sobre seguridad, responsabilidad y derechos de los usuarios.

Supuestamente, las próximas semanas serán determinantes para entender el alcance práctico de este modelo y su aceptación entre la base de clientes de la firma.