En 2026 el mercado de Model S usados registra caídas de precio en euros, con ofertas que sorprenden a compradores; se analizan cifras, tendencias y recomendaciones.
En 2026, el mercado de coches eléctricos de segunda mano sigue entregando oportunidades a compradores atentos. El Tesla Model S, uno de los nombres más reconocibles de la movilidad eléctrica, ha experimentado una depreciación considerable en los últimos años, lo que abre la puerta a ofertas que antes parecían inalcanzables.
En concreto, un Model S nuevo se vende en Europa desde unos 87.000 euros, mientras que las unidades usadas suelen figurar por debajo de 16.500 euros, dependiendo del año, el kilometraje, el estado de la batería y la versión del coche. Esta diferencia de precio contrasta con la valoración que tuvo este modelo en sus años dorados y refleja un mercado de usados más competitivo, en el que los compradores pueden encontrar ejemplares bien conservados a un costo muy inferior al de hace una década.
Las razones del abaratamiento son múltiples. A efectos prácticos, la llegada de nuevos modelos, el desgaste natural de las baterías y la mayor oferta de vehículos eléctricos de ocasión han ejercido presión sobre los precios.
supuestamente, la percepción de que los modelos más antiguos quedan fuera de las listas de prioridad de ciertos compradores ha contribuido a generar descuentos adicionales.
A día de hoy, el Model S mantiene una propuesta de alto rendimiento: motores duales, aceleración y tecnología de infoentretenimiento que en su momento marcó tendencia, y una autonomía que, en versiones más recientes, pocos sedanes de su clase igualan.
Para los clientes interesados en la economía del coche, la ecuación de costo total de propiedad puede resultar atractiva, ya que el gasto inicial es mucho menor que el de un coche eléctrico de nueva generación, incluso con posibles costos de batería a considerar en el largo plazo.
El tema de la producción de Tesla también aparece en el debate de 2026. supuestamente, y sin confirmación oficial, la empresa estaría evaluando una reorientación de recursos hacia proyectos de robótica y hacia la fábrica Optimus, una estrategia que podría desplazar recursos de la gama Model S y X.
Presuntamente, este movimiento podría influir en la disponibilidad de piezas y servicios para los modelos antiguos, así como en los planes de refresco de la línea.
A nivel público, Tesla ha argumentado centrarse en la eficiencia y en nuevas áreas tecnológicas, pero la narrativa de una transición hacia la robótica añade un componente de incertidumbre para los propietarios existentes y posibles compradores.
Para quien esté considerando comprar un Model S usado en este contexto, conviene revisar tres cosas clave: el estado de la batería y su capacidad remanente, la integridad del sistema de carga y la historia de mantenimiento.
Es recomendable solicitar un informe detallado de historial de servicio, revisar los registros de recarga en casa o en estaciones públicas y, si es posible, realizar una prueba de conducción que ponga a prueba la aceleración, la respuesta de frenos y la temperatura de la batería.
Además, es prudente comparar ofertas entre plataformas y revisar garantías remanentes o programas de certificación del fabricante, ya que la disponibilidad de piezas podría variar en función de futuros planes estratégicos de la empresa.
En suma, la caída de precios del Model S usado durante 2026 no solo señala una oportunidad de compra para quienes buscan un coche eléctrico de alto rendimiento a menor costo, sino que también invita a analizar con ojo crítico el valor real de cada unidad según su antigüedad, su kilometraje y su condición de la batería.
Si se decide invertir, es clave hacerlo con información clara, asesoría técnica y una revisión exhaustiva de consumos y autonomía, porque el ahorro inicial puede verse atenuado por costos inesperados de mantenimiento o reemplazo de componentes con el paso del tiempo.
La ventana de oferta para un Model S usado podría permanecer abierta mientras el mercado se ajusta a nuevas dinámicas, y la curiosidad de compradores y aficionados podría recordar a los años en que este coche definió la movilidad eléctrica.