Análisis de la caída de precios del Tesla Model X usado en 2026, con conversiones a euros y contexto histórico sobre el modelo y su mercado.

En 2026, el mercado de coches eléctricos de segunda mano se presenta como una ventana de oportunidad para quienes buscan una SUV eléctrica con historial probado.

Entre los modelos que más destacan por su presencia en el mercado de segunda mano, el Tesla Model X usado ha perdido una parte notable de su valor, lo que ha generado interés entre compradores que priorizan la relación entre precio y rendimiento.

Supuestamente, varios listados de plataformas de venta señalan que un Model X del año 2017 se ofrece por alrededor de 22.990 dólares, lo que, al tipo de cambio actual, rondaría los 21.151 euros. Esta cifra implica una depreciación de aproximadamente el 69,7% frente al precio minorista original, que era de 75.900 dólares (unos 69.828 euros al cambio).

El Model X, famoso por sus puertas tipo halcón, su rendimiento y la amplia red de supercargadores de Tesla, ha visto que el precio de las unidades usadas del año 2017 se sitúa por debajo de los 25.000 dólares en varios listados de referencia como Carvana o CarMax. En ese rango, y con diferentes grados de kilometraje y estado, la horquilla puede variar entre ≈€21.151 y ≈€23.313, lo que subraya que existen variaciones significativas según el historial de mantenimiento y el desgaste de la batería.

La cifra típica de referencia para un Model X de ese año, según los listados citados, sostiene que un coche con depreciación acelerada puede aparecer en la franja de alrededor de 22.990 dólares (≈€21.151). La depreciación, en este caso, alcanza cerca del 70% respecto al MSRP original, lo que convierte al Model X en una de las opciones más asequibles dentro de la oferta de EV de lujo de finales de la década pasada.

Aun así, es clave recordar que cada anuncio refleja condiciones específicas: kilometraje, historial de servicio, estado de la batería y posibles mejoras o reparaciones pendientes pueden mover el precio de forma notable.

En paralelo a estas señales de precios, el mercado de usados de Tesla ofrece una gama de otros escenarios. Por ejemplo, algunos Model X 2017 han mostrado precios cercanos a 25.340 dólares (≈€23.313), lo que demuestra que la diferencia entre una oferta muy asequible y una opción relativamente más cara existe y responde a factores como el kilometraje o la configuración del coche (por ejemplo, software, llantas o nivel de equipamiento).

En conjunto, la idea central es que, en 2026, un Model X usado puede representar una opción atractiva para quienes quieren disfrutar de la experiencia de Tesla sin el desembolso de una unidad nueva.

Otra lectura relevante es el contexto de la producción y la estrategia de la compañía. Presuntamente, Tesla habría anunciado un plan para terminar la producción de Model S y Model X y enfocar parte de su capacidad en proyectos como la fábrica de Optimus, el robot humanoide.

Este giro estratégico podría afectar la disponibilidad de unidades nuevas en el corto plazo y, por ende, reforzar la demanda de los modelos usados que ya circulan en el mercado.

Si se confirma esta decisión, podría haber cambios en el precio y en la disponibilidad de ciertas configuraciones del Model X, especialmente las que llegan a Europa a través de importadores y canales de segunda mano.

El paisaje europeo no es ajeno a estas dinámicas. En concreto, en el año 2015, Tesla revolucionó el segmento de los SUV eléctricos con el Model X y, desde entonces, el mercado de usados ha mostrado una trayectoria de depreciación que muchos compradores han adoptado como una regla práctica.

El Model X 2017, con su autonomía cercana a las 238 millas (aproximadamente 383 kilómetros) según la configuración, puede ofrecer una experiencia de conducción robusta, con la ventaja adicional de acceso a la red de recarga de Tesla.

Sin embargo, los compradores deben evaluar posibles degradaciones de la batería y la capacidad de carga a lo largo del tiempo, especialmente si el coche ha sido utilizado en entornos con climas extremos.

A la vista de este escenario, algunos analistas señalan que las opciones de otros fabricantes en Europa, como la Kia EV9, se sitúan en una franja de precios distinta, con modelos nuevos que empiezan alrededor de los 54.900 dólares (aproximadamente €50.500). Este punto de referencia resalta que, frente a vehículos nuevos de tamaño y prestaciones equivalentes, los coches usados de Tesla pueden resultar una puerta de entrada más económica para quien busca experiencia y red de carga, siempre que se tenga en cuenta el estado técnico y el historial del vehículo.

En un marco histórico, conviene recordar que el Model X fue presentado al público en 2015 como una apertura en el segmento de SUV eléctricos de lujo, destacando por sus puertas falcon y su tecnología de batería y software que, en su momento, le otorgaron una posición destacada en el ecosistema EV global.

Con el paso de los años, su valor de reventa ha seguido un curso descendente típico de los coches eléctricos anteriores a la consolidación de la industria, lo que, para muchos compradores, ha convertido a este modelo en una opción con buena relación entre rendimiento y precio en el mercado de segunda mano.

En conclusión, la combinación de depreciación histórica, precios de referencia en euros para mercados europeos y posibles cambios estratégicos de Tesla en la cadena de producción, sitúan al Model X usado como una opción a considerar para quienes buscan una experiencia de conducción eléctrica sin pagar el costo de un coche nuevo.

Como siempre, se recomienda revisar el historial completo del vehículo y considerar el coste total de propiedad, incluida la batería y las posibles futuras reparaciones, antes de cerrar una compra.