Tesla presenta un coche autónomo de dos plazas destinado a un servicio de taxi robotizado, con precio en euros y una nueva forma de fabricación.
Tesla dio a conocer el Cybercab, un automóvil de dos plazas concebido para un servicio de taxi totalmente autónomo. El vehículo está diseñado para operar sin conductor humano y forma parte de la estrategia de la empresa para desplegar una red de robotaxis en varias ciudades.
Según la compañía, el Cybercab podría venderse por unos 30 000 dólares, lo que al tipo de cambio actual se traduciría en alrededor de 27 600 euros.
Este precio podría situarlo en una franja de precios más accesible que otros vehículos autónomos en desarrollo y abrir la posibilidad de que particulares ganen ingresos al incorporar sus coches a la red de robotaxis de Tesla.
En cuanto al diseño, el Cybercab es un coche de dos plazas sin pedales ni volante, pensado para operar de forma completamente autónoma. Tesla afirma que su software de conducción autónoma se integraría con una flota de robotaxis y con las plataformas de reserva de viajes. El objetivo presuntamente es reducir el costo por kilómetro en servicios compartidos y crear nuevas oportunidades de negocio para propietarios que deseen convertir su coche en un conductor virtual dentro de la red de Tesla.
El anuncio recuerda hitos del sector. Si el Cybercab cumple incluso una fracción del impacto de modelos anteriores de Tesla, podría convertirse en una de las piezas definitorias de la movilidad en la próxima década.
El Model Y, otro hito de la firma, fue el vehículo más vendido del mundo en 2023, consolidando a Tesla como referencia en electrificación y tecnología de asistencia.
En Austin, Texas, donde Tesla ya ha impulsado pruebas de robotaxis, la atención se centra en el potencial de despliegue escalonado del sistema. Supuestamente, la producción del Cybercab arrancaría de forma lenta y gradual, pero presuntamente podría acelerarse a medida que la fábrica adopte el nuevo proceso de fabricación denominado unboxed, que la compañía dice que reducirá tiempos y costos de ensamblaje.
En el plano económico y de mercado se espera que el mercado de vehículos autónomos siga creciendo. Según la firma de investigación Precedence Research, la industria podría pasar de unos 274 mil millones de dólares en 2025 a 364 mil millones de dólares en 2035, lo que sitúa al Cybercab dentro de una tendencia de fondo de mayor adopción de tecnología de autopiloto, automatización y redes de movilidad.
En ese contexto, Tesla sostiene que el Cybercab existiría para financiar su propia red, permitiendo a usuarios convertir sus coches en miembros de un sistema de transporte compartido sin conductor humano.
Aunque la idea es atractiva para muchos, los responsables deben resolver cuestiones de seguridad, seguros y regulaciones antes de un despliegue masivo.
La compañía advierte que el éxito depende de muchos factores, incluyendo la aceptación por parte de conductores y reguladores, y que las proyecciones de ingresos pueden ser aspiracionales.
Si el Cybercab alcanza incluso una cuota pequeña del mercado, podría transformar la experiencia de viajar en ciudades con congestión crónica y costes variables según la demanda.
Supuestamente, la visión de Tesla es que un día el viaje en robotaxi sea tan común como pedir un Uber o Lyft hoy en día, pero sin un conductor humano a bordo.
En resumen, el Cybercab representa una nueva etapa en la estrategia de Tesla para convertir cada coche en una unidad de negocio. Si la innovación logra escalar, podría cambiar la forma en que las ciudades se mueven, acelerando la transición a soluciones de movilidad eléctrica, compartida y autónoma.