La aseguradora UnitedHealth plantea devolver las ganancias obtenidas gracias a Obamacare a sus asegurados en 2026, en un contexto de debate sobre subsidios y costos.
En un giro que podría reconfigurar el debate sobre los costos de Obamacare, UnitedHealth Group anunció presuntamente que en 2026 devolvería a los clientes una parte de las ganancias obtenidas a través de los planes cubiertos por la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA, por sus siglas en inglés).
La noticia llega en medio de un escenario legislativo tenso, con un comité de la Cámara de Representantes centrado en la asequibilidad de las primas y la sostenibilidad del sistema de subsidios, y con un ojo puesto en la expiración de los créditos fiscales que surgieron durante la pandemia.
Supuestamente, la propuesta de la aseguradora podría reducir el coste neto para millones de estadounidenses que participan en planes de ACA, al tiempo que plantea interrogantes sobre el equilibrio entre beneficios para consumidores y rentabilidad de las firmas de seguros.
El anuncio se produce justo cuando el CEO de UnitedHealth, Stephen Hemsley, preparaba su testimonio para una audiencia programada el 22 de enero ante un subcomité de salud de la Cámara.
En su discurso previo, Hemsley habría señalado que la empresa tiene la intención de devolver este dinero a los miembros de ACA, una iniciativa que, según algunas lecturas, podría aumentar la lealtad de los clientes y presionar a otros proveedores para seguir pasos similares.
Presuntamente, la medida no sustituye las prestaciones básicas ni las coberturas, sino que busca premiar a los usuarios que han visto subir sus costos desde la expiración de los créditos ampliados.
Contexto histórico y económico: la ACA se ha expandido y ajustado a lo largo de la última década. En los años recientes, la subida de primas ha estado vinculada a la retirada gradual de ciertos créditos fiscales postpandemia. Supuestamente, los subsidios mejoraron el acceso a seguros para millones de estadounidenses, pero su finalización podría dejar a muchos hogares frente a facturas cada vez más altas.
En este marco, la propuesta de UnitedHealth llega en un momento en que aún está por definirse el alcance y la forma exacta de cualquier devolución de beneficios.
Detalles fiscales y presupuestarios: según análisis preliminares, la discusión sobre ampliar la elegibilidad de planes catastróficos para créditos y sobre la estandarización de comisiones de corredores podría influir en el costo total para el Tesoro.
Presuntamente, si las primas subsidiadas se encarecen y los jóvenes y sanos se retiran, los costos del sistema de salud podrían aumentar para el conjunto de contribuyentes.
En el peor de los escenarios, se ha sugerido que extender los créditos por tres años podría añadir alrededor de 80,6 mil millones de dólares al déficit federal en el mediano plazo; traducido a euros, serían aproximadamente 74,2 mil millones de euros.
Supuestamente, esa cifra podría variar según cambios políticos y escenarios de crecimiento económico.
A 2026, la administración de UnitedHealth enfatiza que su compromiso es devolver estos recursos a los afiliados de ACA. La empresa indicó que, aunque aún se encuentran afinando los detalles operativos, la intención es que el desembolso llegue a los beneficiarios de forma directa, a través de rebajas o créditos en primas, siempre dentro de las normas vigentes y con la supervisión de los reguladores.
En paralelo, empresas competidoras como CVS Health, Elevance Health y Cigna también estaban evaluando estrategias para responder a un mercado cada vez más sensible a los precios y a la transparencia de costos.
Sobre el impacto para los consumidores, los analistas señalan que una devolución o reducción de primas podría ayudar a mitigar el peso de los costos de seguro para 22 millones de estadounidenses que dependen de subsidios ACA, siempre que las negociaciones políticas permitan mantener estable el marco de créditos.
No obstante, otros expertos advierten que cualquier beneficio podría evaporarse si la industria ajusta otros elementos de cobertura o si la economía se desacelera.
Supuestamente, la dinámica entre precios de primas, deducibles y beneficios requerirá una vigilancia estrecha por parte de reguladores y legisladores en los próximos meses, a medida que se definen las reglas finales para 2026 y más allá.