Análisis claro de las iniciativas en varios estados de EE.UU. para regular las cajas de autoservicio, con límites de ítems, personal en cajas y efectos para clientes.

Varios estados de Estados Unidos están debatiendo leyes para endurecer el uso de las cajas de autopago en supermercados y tiendas de conveniencia. La idea detrás de estas propuestas es forzar a los comercios a mantener al menos puestos de cobro con personal humano disponible para ayudar a los clientes y, en algunos casos, limitar cuántos artículos se pueden pasar por una caja de autoservicio.

Los legisladores sostienen que así se reducirían pérdidas por robo y se mejorarían los servicios en las tiendas, mientras que los comercios advierten que eso podría encarecer la experiencia de compra y reducir la rapidez de las colas.

A día de abril de 2026, ningún estado ha aprobado una ley de este tipo, pero las propuestas se traducen en un debate relevante para minoristas y consumidores.

El tema no es nuevo. Las cajas de autopago se popularizaron a partir de la década de los 2000 como una forma de agilizar la compra y de reducir costes laborales para los comercios.

En los años siguientes, muchas cadenas las adoptaron como una opción para los clientes que desean avanzar más rápido en la compra, pero también surgieron preocupaciones sobre el aumento del hurto en estas estaciones.

Un estudio de Capital One Shopping destacó que, aunque el uso de autopago es alto (casi el 86% de los consumidores), los robos tienden a aumentar en estas cajas en comparación con las que son atendidas por personal.

En su informe se citan cifras como un incremento de hurto de hasta el 65% en autopago y, según la encuesta citada, más de 36 millones de estadounidenses reportaron haber cometido algún robo en estas cajas.

Estos datos alimentan la discusión entre seguridad y eficiencia.

Las iniciativas que se discuten en distintos estados siguen rutas distintas, pero comparten objetivos comunes: mantener un nivel mínimo de personal en las cajas, evitar abusos y, en algunos casos, imponer límites claros a la cantidad de ítems que se pueden escanear sin asistencia.

A continuación se resumen las propuestas más discutidas y qué podrían implicar para compradores y comercios.

California: uno de los proyectos más comentados es SB 442, que propondría que los comercios con cajas de autopago tengan al menos una caja atendida por un empleado disponible en todo momento para ayudar a compradores.

También contempla fijar un tope de 15 ítems por transacción en autopago. La última enmienda de la iniciativa fue el 21 de abril, pero el apoyo para avanzar ya no está activo en ese momento. A nivel municipal, Long Beach y Costa Mesa ya habían aprobado normas similares que obligan a disponer de una caja manual para acompañar a las de autopago.

Connecticut: la propuesta SB 438 plantearía una relación de una caja manual por cada dos cajas de autopago y limitaría a ocho el número máximo de cajas de autopago operativas al mismo tiempo.

El texto fue derivado hacia un comité, a la espera de más información por parte de los impulsores.

Massachusetts: en este estado, la S.237 propone límites parecidos a Connecticut: no se permitiría operar más de ocho cajas de autopago a la vez, y cada dos autopagos debería haber una caja manual disponible para supervisión y ayuda.

El asunto quedó en manos del comité legislativo en un momento posterior al análisis inicial.

Nueva York (ciudad): aunque el estado no ha aprobado una ley a nivel estatal, el Ayuntamiento de Nueva York está estudiando una enmienda al código que impondría un máximo de 15 ítems por autopago y exigiría una persona por cada tres cajas de autopago.

La proposición se discutió en el consejo municipal, con seguimiento para conocer su avance.

Ohio: la SB 415 propone que los comercios con autopago cuenten con al menos una caja atendida por personal, asignando un empleado por cada tres cajas de autopago y limitando las compras a 15 ítems en autopago.

Además, la propuesta plantea prohibir la venta de alcohol, tabaco y ciertos artículos con dispositivos antirrobo en estas cajas. El texto fue remitido a un comité, a la espera de más información y posibles modificaciones.

Rhode Island: la H 7290 busca impedir que los comercios operen más de ocho autopagos a la vez y exige una caja manual por cada dos autopagos, además de garantizar que haya un empleado disponible para supervisión.

Washington: la HB 1739 propone, entre otras medidas, que las cajas de autopago estén limitadas a un máximo de 15 ítems y que exista una regla similar de un empleado por cada una o dos autopagos, garantizando que no haya más de dos autopagos en manos de un solo empleado a la vez.

En resumen, la intención de estos proyectos de ley es encontrar un equilibrio entre la eficiencia que ofrecen las cajas de autopago y la seguridad que exigen comercios y consumidores.

Los promotores señalan que la presencia de personal humano ayuda a evitar pérdidas y a asistir a quienes prefieren pagar de inmediato, mientras que los defensores de la innovación tecnológica advierten de posibles costes y retrasos para usuarios que valoran la rapidez.

El panorama legislativo estadounidense muestra que, de momento, estas ideas siguen en discusión, con diferencias entre estados y ciudades y sin un marco unificado a nivel nacional.

Mientras tanto, las cadenas minoristas continúan evaluando cómo adaptar sus sistemas para combinar velocidad de compra con controles de seguridad y servicio al cliente en un entorno cada vez más digital.