UPS anuncia una reestructuración masiva que impactará miles de puestos y centros logísticos, con una estrategia de reducción de costos y cambios en su relación con Amazon.

UPS anunció este martes un plan para recortar hasta 30.000 empleos en 2026 y cerrar 24 instalaciones en ese mismo periodo. En su informe de resultados divulgado ante inversionistas, la empresa señaló que la revisión de su red de entrega y la reducción de ciertos volúmenes de paquetes forman parte de un esfuerzo de eficiencia para enfrentar un entorno competitivo y volátil.

Aunque la compañía no ha fijado un calendario detallado para cada cierre, la dirección dejó claro que habrá interrupciones en varias plantas de distribución y en rutas de entrega, con la esperanza de promover una mayor automatización.

En el último trimestre de 2025, UPS reportó ingresos consolidados de 24,5 mil millones de dólares; al cambio, eso equivale a aproximadamente 22,5 mil millones de euros.

En términos anuales, la firma indicó que los ingresos de 2025 cayeron en comparación con 2024, con una reducción de varios miles de millones de dólares frente al año previo.

Este contexto de menor demanda ha llevado a la dirección a enfatizar que la reducción de costos es necesaria para sostener la rentabilidad en un periodo de alta volatilidad en el comercio electrónico.

A lo largo de 2025, la compañía ya llevó a cabo recortes de 48.000 puestos de trabajo y ofreció por primera vez un plan de separación voluntaria para conductores a tiempo completo, una medida que la empresa presentó como una vía para lograr ahorros sustanciales sin perder la capacidad operativa esencial.

Presuntamente, estos movimientos buscan adaptar la red a una realidad de demanda más moderada y a una mayor automatización de centros y procesos.

Para 2026, la empresa espera lograr recortes de costos equivalentes a cerca de 3.000 millones de dólares, lo que en euros sería aproximadamente 2.76 mil millones. Esa cifra forma parte de un paquete de medidas diseñado para reducir gastos operativos y optimizar la plantilla, según la comunicación oficial de la compañía.

Históricamente, UPS ha realizado varias reestructuraciones para adaptar su red a las necesidades del mercado y ha acelerado inversiones en automatización para aumentar la eficiencia de sus centros de distribución.

Estos movimientos, aunque difíciles para trabajadores y comunidades, suelen ser parte del proceso de adaptación de una compañía de logística de gran escala a las dinámicas cambiantes del transporte de mercancías y del comercio en línea.

El anuncio ha generado atención entre analistas y sindicatos, que observan cómo estas decisiones podrían afectar a clientes y a la red de proveedores de UPS.

Supuestamente, la caída de volúmenes de envíos de Amazon habría acelerado estas decisiones, al reducir la demanda en segmentos clave de la red de la empresa.

En ese marco, algunos observadores señalan que podrían abrirse otras fases de ajustes o renegociaciones de contratos con clientes grandes.

En cualquier caso, la noticia subraya una tendencia más amplia en la industria de la logística: ante la presión de costos y la necesidad de inversión en automatización, gigantes del sector están revisando plantillas, instalaciones y operaciones para mantenerse competitivos frente a un entorno pospandemia que sigue evolucionando.

A los trabajadores y a las comunidades afectadas les corresponde seguir de cerca los detalles de implementación, las oportunidades de recolocación y los planes de apoyo social que acompañen estos cambios.