La bailarina Misty Copeland comparte su visión de bienestar, los proyectos posteriores a su salida de ABT y su influencia en el Met Gala, con un análisis de costos de salud y datos históricos de la compañía.

Misty Copeland, la primera bailarina negra en alcanzar el rango de principal en el American Ballet Theatre, no describe su retiro como un adios sino como un nuevo capítulo centrado en el bienestar integral, la maternidad y un compromiso continuo con las artes y la comunidad.

A sus 40 y poco años, Copeland habla de una filosofía de vida que va más allá del escenario: la salud mental y física, la disciplina y la responsabilidad de ampliar el acceso a la danza para todas las edades y colores.

Aunque ya no forma parte del elenco como bailarina activa, sostiene que su relación con la salud no ha cambiado; prioriza la constancia, escucha a su cuerpo y busca mantener un estilo de vida que permita seguir compartiendo su experiencia con otras generaciones.

En el plano personal, Copeland ha dejado claro que la maternidad ha sido una fuerza estabilizadora y una fuente de creatividad. Su hijo Jackson, en edad temprana, está en el centro de su día a día y su visión de bienestar se entrelaza con la crianza. En una entrevista reciente, explicó que valorar la movilidad, el descanso y la recuperación no significa renunciar a la ambición; se trata de construir una base sólida para seguir apoyando a jóvenes bailarines y a comunidades que no siempre tienen acceso a la danza.

En el ámbito profesional, la bailarina ha asumido roles fuera del escenario. presuntamente, el costo de un reemplazo de cadera en Estados Unidos oscila entre 20.000 y 50.000 dólares, lo que equivale aproximadamente a entre 18.000 y 46.000 euros al tipo de cambio vigente. Esta cifra varía según el hospital, el seguro y la cobertura, por lo que la conversión es estimada. A efectos de ilustración, si se toma como referencia un tipo de cambio cercano a 0,92 EUR por cada USD, el rango sería aproximadamente entre 18.000 y 46.000 EUR. Copeland ha permanecido vinculada al ballet a través de la dirección y la asesoría, y su experiencia influye en programas educativos y culturales de amplio alcance.

Además de su labor como bailarina y defensora de la diversidad, Copeland forma parte de la junta de American Ballet Theatre y también mantiene vínculos con Lincoln Center y The Shed.

Su fundación Misty Copeland Foundation apoya proyectos en el Bronx y Harlem para acercar la danza a comunidades que históricamente han tenido menos acceso.

En el plano creativo, ha impulsado proyectos de productora con una película y series animadas en desarrollo, y continúa escribiendo libros que exploran la relación entre arte, cuerpo y sociedad.

En el Met Gala, la bailarina participa en roles organizativos y fomenta un enfoque que mira la moda como arte que celebra la diversidad de cuerpos y experiencias.

Historicamente, la trayectoria de Copeland está entrelazada con la historia del ABT, que se fundó en 1940 y se convirtió en una referencia de élite en la danza contemporánea.

En 2015, Copeland alcanzó el hito de convertirse en la primera mujer negra en ostentar el título de principal, un momento que transformó el panorama de la danza y abrió una conversación más amplia sobre acceso, representación y cultura del cuerpo.

Su vida pública, desde entonces, ha sido un ejemplo de resiliencia y de compromiso social, que se ha traducido en una agenda que continúa expandiendo oportunidades para nuevos talentos y comunidades diversas.

Más allá de la pista, Copeland mantiene su mensaje de wellness como un camino sostenible, no como una moda pasajera. Su enfoque integra ejercicio, nutrición, descanso y apoyo emocional, con la idea de que el bienestar es una práctica diaria que permite a las personas, y especialmente a las jóvenes generaciones, bailar con dignidad, salud y propósito.