El informe de empleo de febrero muestra una contracción en la creación de puestos y un leve aumento de la tasa de desempleo, mientras los salarios suben pero de forma desigual.
La economía de Estados Unidos cerró febrero con una caída de 92.000 empleos, según la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS). Este dato, significativamente más débil de lo esperado por los analistas, sugiere que el mercado laboral continúa operando con un ritmo más lento de contratación, incluso cuando la tasa de desempleo se mantiene relativamente estable en 4,4%.
La tasa de desempleo subió desde 4,3% en enero y se sitúa en 4,4% en febrero, frente a 4,1% hace un año. La ganancia de empleo para enero fue revisada a la baja, quedando en 126.000 puestos, mientras que el registro para todo 2025 mostró una suma total de aproximadamente 181.000 empleos creados, lo que indica una desaceleración frente a ciclos anteriores.
En cuanto a los salarios, los ingresos horarios promedio para todos los empleados del sector privado no agrícola aumentaron 0,4% en febrero, situándose en 37,32 dólares por hora.
En términos anuales, el crecimiento de los salarios se ubica en 3,8%. Si se traduce a euros, ese ingreso equivale aproximadamente a 34,3 euros por hora. Este comportamiento salarial señala una dinámica en la que los aumentos no son uniformes entre los distintos grupos de ingresos, y la subida de salarios podría estar acompañada de una mayor productividad en ciertos sectores.
Por sectores, salud recortó 28.000 empleos en febrero, afectado en parte por una huelga de trabajadores de Kaiser Permanente durante el periodo de la encuesta de la BLS. El sector de información también registró pérdidas, con 11.000 puestos menos, mientras que el gobierno federal redujo su nómina en 10.000. En contraste, el subsector de servicios sociales fue uno de los pocos que sumó empleo, agregando 9.000 puestos. Construcción, manufactura y comercio mantuvieron variaciones modestas.
Los analistas señalan que, a pesar de estas caídas en algunos sectores, el mercado no estaría en una fase de deterioro, sino en una etapa de contratación más selectiva.
Supuestamente, la fortaleza del consumo y la productividad podría sostener la economía a corto plazo, aunque con un ritmo menor de generación de empleo.
Además, presuntamente factores como la inflación vinculada a aranceles, la adopción de inteligencia artificial y la incertidumbre geopolítica podrían estar ejerciendo presión sobre la demanda de mano de obra.
A futuro, la lectura del empleo dependerá de la evolución de la inflación y de las decisiones de la Reserva Federal. Algunos economistas señalan que, pese a la debilidad de febrero, el banco central podría actuar con cautela y esperar señales más claras sobre el impacto macroeconómico antes de mover las tasas.
En este marco, trabajadores y empresas observan con cautela el rumbo de la economía mientras se actualizan las proyecciones para 2026.
Notas históricas: el año 2025, según la BLS, registró una ganancia total de alrededor de 181.000 empleos, con una media cercana a 15.000 contrataciones mensuales; enero fue revisado a 126.000 puestos. Estas cifras subrayan una tendencia de crecimiento más suave en comparación con otros ciclos, y resaltan la divergencia entre industrias en cuanto a su capacidad de crear empleo.
Aunque la economía ha mostrado resiliencia en varios sectores, el ritmo de contratación continúa dependiendo de factores como inflación, consumo y entorno geopolítico.
En suma, el informe de febrero refuerza la idea de que, en un contexto de inflación persistente y tensiones globales, el mercado de trabajo estadounidense continúa evolucionando a un paso más lento, pero con una notable capacidad de adaptación que podría sostener la economía en los próximos trimestres.
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