Una antigua empleada de la productora de MrBeast acusa acoso sexual y un despido que, según la demanda, violaría la ley al estar protegida por la licencia familiar y médica tras su maternidad. La empresa lo niega y habla de una reorganización.
Una exempleada de la empresa del popular creador de contenido MrBeast ha llevado el tema a los tribunales. La demanda, presentada el 22 de abril ante un tribunal federal de Carolina del Norte, describe un supuesto conjunto de abusos en el lugar de trabajo y un despido que, según la acusación, contravendría la Ley de Licencia Familiar y Médica de Estados Unidos.
La denunciante, Lorrayne Mavromatis, comenzó a trabajar para la firma en 2022 y afirma que, al regresar de una licencia por maternidad a principios de 2025, fue despedida en menos de tres semanas y sustituida por un hombre.
Este extremo figura como una de las piezas centrales de la acusación para evidenciar lo que, dice, fue un trato desigual respecto a sus colegas varones.
La denuncia sostiene que Mavromatis y otras mujeres estuvieron expuestas a un ambiente de trabajo hostil y a un acoso sexual que no recibió una respuesta adecuada por parte de la dirección.
Según el escrito, tras quejarse de estas condiciones a la jefatura de Recursos Humanos de MrBeast, sus reclamaciones fueron consideradas por la dirección como no substanciadas.
Pocos meses después, y poco antes o durante su regreso de la licencia, la demandante fue degradada y reasignada a un puesto descrito por la empresa como una división de “donde las carreras van a morir”, una expresión que la propia defensa de la compañía ha descrito como una interpretación errónea o despectiva no intencionada de un rol reorganizado.
La respuesta de Beast Industries no se ha hecho esperar. En una declaración recogida por agencias de noticias, la empresa tilda la demanda de un intento de obtener notoriedad por medio de acusaciones sin fundamento, calificándolas de afirmaciones deliberadamente falsas y de una maniobra para sacar provecho.
Según la firma, el puesto de Mavromatis quedó eliminado por una reorganización impulsada por la nueva cabeza de comercio electrónico y no por un acto discriminatorio o de represalia.
También presentaron pruebas como capturas de mensajes en la aplicación de trabajo Slack, que, aseguran, contradicen parte de la narrativa de la demandante.
¿Qué pide la demandante en concreto? Entre las pretensiones se incluyen el pago retroactivo de salarios y beneficios perdidos, así como la restitución a su cargo anterior o a un puesto equivalente al mando de operaciones de la división de Verticals, responsabilidad que habría desempeñado desde 2023.
En la demanda se alega además que no se le informó debidamente sobre sus derechos bajo la Ley de Licencia Familiar y Médica, un marco legal que protege a empleadas elegibles para ausentarse por motivos familiares o médicos y garantiza la conservación del puesto durante esa ausencia.
Un poco de contexto ayuda a entender la magnitud de la cuestión. La FMLA fue aprobada en Estados Unidos en 1993 con el objetivo de permitir a trabajadores elegibles ausentarse por razones familiares o médicas sin perder su empleo, y suele garantizar permisos no remunerados de hasta 12 semanas en ciertos casos.
Aunque la ley protege el puesto, su aplicación en empresas de gran tamaño, especialmente en sectores como el entretenimiento y la tecnología, ha provocado debates continuos sobre si se cumplen plenamente las normas y si se actúa con diligencia ante reclamaciones de acoso.
En este caso concreto, la estrategia de las partes deberá debatirse en los tribunales, con políticos y analistas observando de cerca la forma en que se maneja la igualdad de trato y el cumplimiento de las normas laborales en firmas de gran altura mediática.
Por ahora, el proceso continúa y no hay resolución definitiva. Beanst Industries mantiene su posición de defensa y sostiene que todas las acciones estaban justificadas por la reorganización interna, mientras la demandante insiste en que hubo un hostigamiento y un despido que vulnera la protección de la licencia y la no discriminación.
Si el tribunal da la razón a la demandante, podría marcar un precedente importante sobre la responsabilidad de las grandes empresas frente a las empleadas que vuelven de maternidad y denuncian abusos.
En cualquier caso, el caso seguirá siendo seguido de cerca por quienes valoran el empleo estable y una aplicación rigurosa de las leyes que protegen a las trabajadoras en un entorno laboral cada vez más visible y expuesto.