Guía clara y directa sobre la nueva cuenta Schwab Teen Investor que permite a los adolescentes invertir con supervisión de sus padres, cuáles son sus límites y qué otras opciones existen para jóvenes inversores.

Si te preocupa que tus hijos aprendan a manejar el dinero con cabeza, la nueva cuenta Schwab Teen Investor puede ser una herramienta que valga la pena mirar.

La firma Charles Schwab anunció la apertura de esta cuenta para adolescentes el 26 de marzo. Es una cuenta conjunta entre el menor y el padre o tutor, pero a diferencia de las cuentas de custodia que existían antes, aquí el menor y el adulto tienen credenciales de acceso separadas y la propiedad es real para cada parte.

Esto facilita que el joven tome decisiones con apoyo y supervisión, sin que el adulto tenga que gestionar todo en nombre del menor.

Qué ofrece la Schwab Teen: no hay depósito mínimo para empezar, no hay tarifas de apertura ni de mantenimiento y no hay comisiones por operaciones online de acciones cotizadas.

El dinero puede retirarse con una tarjeta de débito y el acceso se puede financiar mediante depósito directo. En cuanto a lo que se puede comprar, el adolescente puede adquirir acciones, bonos y la mayoría de ETFs y fondos mutuos. Pero hay límites claros para evitar riesgos innecesarios: no hay acceso a inversiones demasiado arriesgadas como operaciones con margen, opciones o ETFs muy apalancados.

Se permite invertir en un ETF de criptomonedas, pero el adolescente no poseerá directamente criptomonedas.

La cuenta es de uso compartido pero con control: el padre o la madre mantiene la supervisión y puede participar tanto como quiera. Schwab acompaña con recursos educativos, vídeos de alfabetización financiera y apoyo profesional las 24 horas para los inversores jóvenes. Además, si el joven completa un curso de educación financiera poco después de abrir la cuenta, recibe 50 dólares en acciones fraccionadas de Schwab.

No es la única opción para familias que quieren enseñar a sus hijos a invertir. Existe también la Fidelity Youth Account, que es una cuenta de corretaje propiedad del adolescente en lugar de una cuenta conjunta. Para abrirla, al menos uno de los padres debe tener una cuenta Fidelity y luego pueden revisarse estados y movimientos, con la posibilidad de cerrar la cuenta en cualquier momento.

Contexto y motivación detrás de estas iniciativas: está creciendo el interés de los estadounidenses más jóvenes por invertir. Según la encuesta de Schwab citada en el anuncio, la generación Z empieza a invertir a los 19 años de media, frente a los 25 de los millennials y los 32 de la generación X.

Un porcentaje importante de adolescentes, alrededor del 70%, quiere invertir, y tres cuartos de los padres consideran muy importante que los hijos aprendan a hacerlo.

Además, varios estados exigen ya educación financiera en la secundaria y hay iniciativas a nivel federal para fomentar el ahorro y la inversión entre los más jóvenes.

En ese marco, la propuesta de cuentas para menores busca enseñar con responsabilidad y con un marco de seguridad propia de la era digital.

Conviene recordar que estas herramientas no sustituyen la educación financiera ni la disciplina personal. Se trata de enseñar a invertir con un marco de guardrails y supervisión para que el aprendizaje sea sólido y no se convierta en juego riesgoso. En suma, para familias que desean inculcar hábitos de ahorro e inversión desde edades tempranas, estas propuestas ofrecen una vía accesible y controlada para empezar a construir un futuro económico más estable, apoyándose en recursos formativos y en una supervisión que puede adaptarse a la madurez del joven o la madurez de la economía familiar.}